Diana Gúneva a las enfermas de cáncer de mama: ”No hay que centrarse en el problema sino en su solución”

Diana Gúneva, primera a la izq., y Nana Gladwish, en el centro, con parte del equipo de la fundación “Una de cada ocho”
Foto: archivo personal

“Cuando una persona oye el diagnóstico “cáncer” siempre se ve presa del estrés y el pánico. Es justamente entonces cuando hay que contar con la asistencia de un psicólogo profesional capaz de orientar a la persona diagnosticada con la temible enfermedad en los pasos que habrá de dar en lo sucesivo. En Bulgaria, afortunadamente, el nivel de la oncología es bastante bueno y tenemos acceso a los métodos de tratamiento más avanzados iguales a los aplicados en toda Europa”. Así lo manifiesta en entrevista para Radio Bulgaria Diana Gúneva, colaboradora de la Fundación “Una de cada ocho” que ofrece asistencia a mujeres diagnosticadas con cáncer de mama.

Actualmente el equipo de la Fundación, creada por la presentadora de televisión Nana Gladwish, está haciendo, con su lazo rosa, una gira por 25 ciudades del país en el marco del proyecto “Amigas cordiales”, para estar más cerca de las mujeres que padecen esta enfermedad y con sus familiares. El equipo ofrece a quienes lo necesiten consultas psicológicas individuales, técnicas para superar el estrés, imparte consejos sobre la dieta a seguir durante el tratamiento. Un maquillador profesional se encarga de impartir instrucciones sobre cómo superar los desagradables efectos secundarios de la terapia y reparte accesorios para mujeres con cáncer de mama.

“Lo que nos ha impresionado y sorprendido gratamente ha sido el interés bastante grande que en todo el país hemos despertado -dice Diana- . En todas partes nos están esperando como si fuéramos unos visitantes muy distinguidos. La gente siente necesidad de charlar con nosotros, de aprovecharse de los servicios que brindamos, de que haya alguien que le infunda esperanza, de no sentirse sola, de reunirse con personas que se hayan sobrepuesto a la dolencia. Desgraciadamente, a nivel local no existe un gran número de tales organizaciones. Por esta razón hemos decidido que estas giras sí tienen sentido. Nos producen gran cansancio pero son muy agradables”.

Según la organización benéfica británica Breast Cancer Care, una de cada ocho mujeres contrae en el transcurso de su vida cáncer de mama. En Bulgaria cada año unas 3.800 mujeres son diagnosticadas con esta enfermedad. El problema de las personas diagnosticadas en Bulgaria reside más bien en la falta de información suficiente, de elección informada para el tratamiento y de apoyo psicológico. ”La mala noticia es que vamos encontrando a mujeres cada vez más jóvenes con este diagnóstico. Si antes esta enfermedad afectaba a mujeres de edad superior a los 40 años ahora nos topamos de manera cada vez más frecuente con chicas más jóvenes que padecen esta enfermedad”, dice Diana Gúneva. Por desgracia, incluso ahora, en la segunda década del siglo XXI, está predominando el estigma en los ánimos públicos con respecto al cáncer. El cáncer, para una parte de la población, es un tema tabú. Hasta hay mujeres que ocultan su diagnóstico.

Diana Gúneva también libra su propia batalla contra el cáncer de mama. Actualmente recibe terapia reembolsada en uno de los hospitales de Sofía. Refiriéndose a cómo se enteró de su diagnóstico, a lo que le insufla fuerzas para seguir adelante e incluso a secundar a otras mujeres en la misma situación, dice: ”Cuando en 2013 me pusieron el diagnóstico me sentí conmocionada y aterrada, sentimientos normales para cualquier persona que oiga por vez primera la frase: ”Vd. tiene cáncer”. Primero fui a consultar a un psicólogo, luego me hice una voluntaria de la fundación “Una de cada ocho”, como instructora de yoga y pilates y después me incorporé al equipo. Es esto lo que me ayuda a no perder la moral y a seguir luchando contra el cáncer que, desgraciadamente para mí, ha regresado. Cuando estoy ayudando a los demás y cuando procuro dar algo de mí, me estoy ayudando a mí misma y así me salvo”, dice Diana, esbozando una sonrisa. Su naturaleza toda irradia al mundo una fuerte carga de energía, un gran positivismo. Diana les desea a todas las mujeres que sean sanas y a las que están a punto de conocer para sí mismas el temible diagnóstico dirige el siguiente mensaje:

“Si a alguna persona le sucede oír estas palabras -pues nadie está asegurado, independientemente de lo inteligente o rico que sea- habrá de recordar que estamos en el año 2017 y que el cáncer de mama, incluso no detectado en su estado inicial, es curable. La oncología ha logrado un progreso extraordinario. Sé como se sentirán estas personas pero les pido que no se fijen en el problema sino que se centren en su solución. Estoy convencida de que así sabrán sobreponerse a la enfermedad”.

Versión en español por Mijail Mijailov

Fotos: archivo personal

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