En Bulgaria el caso “Cataluña” es imposible, aunque sí despierta preocupación

Foto: BGNES

Una multitudinaria concentración de personas reunidas en Barcelona se manifestó en protesta contra la secesión de la provincia española de Cataluña de España, y antes de la misma, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy advertía que las autoridades centrales en Madrid no permitirían que se hiciera realidad la declaración unilateral de independencia, DUI, de las autoridades catalanas. Desde comienzos de octubre cuando en esa provincia española se celebró el referendo independentista, en Cataluña se encuentran concentrados más de cuatro mil funcionarios de la Policía Nacional y permanecerán allá hasta que se resuelva la crisis y se normalice la situación.

Las reacciones internacionales despertadas por el problema resultan, en general, comedidas y traducen más bien unas posiciones de expectativa. Tal es asimismo la reacción de Bulgaria, a juzgar por el hecho de que hasta la fecha no ha trascendido una declaración oficial, excepto una hecha por el Ministerio de Exteriores, provocada por la insistencia de que se pronunciara sobre si los comentarios críticos del futbolista Hristo Stoichkov por el firme comportamiento de Madrid coincidían con la posición de este Departamento. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bulgaria, de hecho, no podía abstenerse de un comentario a este respecto por el hecho de que Stoichkov es cónsul honorario de Bulgaria en la Ciudad Condal.

En su respuesta el Ministerio de Exteriores de Bulgaria se desmarcó de la posición de Stoichkov expresando que éste había hecho sus declaraciones a título personal y que las mismas no reflejaban la posición del ministerio búlgaro, resumida, esencialmente en que “Bulgaria respeta el orden constitucional y la consagrada unidad de España, el acato de la supremacía de la ley y el respeto de los principios del Estado de Derecho como valores fundamentales de cada país miembro de la UE”. El Ministerio de Exteriores de Bulgaria también ha expresado su preocupación ante la escalada de la tensión en Cataluña y ha exhortado a que sea superada por medio del diálogo político y en conformidad con la legislación del Reino de España.

En el orden extraoficial han ido haciendo declaraciones también algunos políticos. Anguel Dzhambazki, eurodiputado ha comentado, por ejemplo, que el escenario “Cataluña” resulta inviable en Bulgaria porque en la Constitución de este país se encuentra expresamente recogido que la República de Bulgaria es un Estado unido con, autogestión local, al cual no se admiten formaciones territoriales autonómicas. Sin embargo, Dzhambazki ha comentado, además, que el problema catalán es no sólo español, sino también europeo.

De ser cierto esto último entonces, aunque imposible en Bulgaria, el caso “Cataluña” sí que la concierne puesto que está cuestionando asimismo la integridad de la UE de la que Bulgaria forma parte. La violación de la integridad de las formaciones estatales en cualquier parte del mundo no es un proceso no reiterado, sino un proceso prolongado y, sumamente grave y doloroso que repercute asimismo en las regiones limítrofes con el respectivo conflicto.

Aún está fresco en Bulgaria el recuerdo de la desintegración de la ex Yugoslavia. A consecuencia de aquella fragmentación en el mapa de Europa fueron apareciendo Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro, Bosnia-Herzegovina, Serbia. Pese a que desde el punto de vista jurídico, la federación yugoslava hubiera admitido la posibilidad de que cada una de las seis repúblicas que la integraban la abandonara, los mencionados nuevos Estados fueron logrando su independencia tras duros conflictos y guerras. Hay más y es que incluso tras haber proclamado su independencia, Macedonia carece aún de nombre reconocido internacionalmente, en tanto que Bosnia-Herzegovina sigue siendo un protectorado internacional. Tras haber existido durante mucho tiempo en forma de protectorado internacional, Kosovo es ya un Estado independiente pero no reconocido aún en el mundo entero, mientras, tomando pie del caso “Cataluña”, Belgrado ha ido reprochándole a la UE estar aplicando con respecto a la independencia de la provincia española un rasero distinto al aplicado en lo tocante a la independencia de Kosovo.

En el espacio público de Bulgaria lo que está ocurriendo en Cataluña presenta otro aspecto más que refuerza complementariamente las preocupaciones. Es que en la España amiga residen, según datos extraoficiales, casi 300 mil búlgaros, una parte de los cuales se encuentran asentados en Cataluña y es ineludible que sean afectados por los percances, generados por la conflictiva situación. Por esto no sólo los políticos, sino también todos los ciudadanos de Bulgaria se encuentran aguardando con mucha preocupación un desenlace feliz.

Versión en español por Mijail Mijailov

Más en la categoría

Se encarniza la confrontación en torno a la corrupción en Bulgaria

La segunda sesión del Consejo Consultivo de Seguridad Nacional sobre el tema de la necesidad de medidas legislativas contra la corrupción, celebrada en el transcurso de la semana, no ha logrado los resultados esperados. El presidente Rumen Radev dio a..

Publicado el 21/10/17 08:00

Cómo se llegó al reconocimiento de la minoría búlgara en Albania

El Parlamento albanés “rectificó una injusticia histórica”. En estos términos la ministra búlgara de Exteriores, Ekaterina Zajárieva, ha calificado la Ley de Defensa de las Minorías Nacionales en la República de Albania, adoptada recientemente por..

Publicado el 18/10/17 14:48
Andrey Kovachev y Pétar Kurumbashev

Bulgaria, país mediador en las relaciones entre los países miembros de la UE

La representación de la Comisión Europea en Bulgaria fue anfitriona de un debate sobre los desafíos a los que se enfrentará este país al asumir, el 1 de enero de 2018, la Presidencia del Consejo de la UE. El debate fue organizado por el Movimiento..

Publicado el 16/10/17 14:32