Rumen Radev, presidente de Bulgaria: “Las tecnologías informáticas son una enorme responsabilidad”

Foto: BTA

La concesión del premio “John Atanasoff” a científicos e investigadores búlgaros destacados en el terreno de las ciencias informáticas, es una iniciativa del presidente de la República de Bulgaria, que se mantiene ya durante 15 años. Es una prueba de que pese a sus convicciones e ideas políticas distintas, los sucesivos presidentes de Bulgaria no han dejado de coincidir en una idea común: que la ciencia, los logros y las causas búlgaras, promovidas en aras del bien público deben recibir el apoyo sin reservas por parte de la institución presidencial. La elección del famoso ingeniero de raíces búlgaras, John Atanasoff, para patrono de estos galardones no fue casual, ya que él mismo había sido el creador del primer ordenador. Al igual que los investigadores jóvenes actuales, Atanasoff había sido un pionero en su época al internarse en un mundo nuevo, sin ideas claras de cómo iría desarrollándose su iniciativa. John Atanasoff ha logrado cambiar al mundo y si en aquella época se necesitaba largo tiempo para que determinado cambio se volviera palpable, ahora, en el mundo de las tecnologías, tal cambio se opera en escasos segundos. Según el reglamento, el galardonado con el premio “John Atanasoff” es uno solo, y quienes lo acompañan en su logro científico obtienen diplomas por su impacto inicial en el terreno de las tecnologías informativas, por su proyecto de importante contribución pública y por sus éxitos en olimpiadas internacionales de informática. En sus palabras, anteriores al acto de la entrega del premio y los diplomas, el jefe de Estado búlgaro ha enfatizado en el gran número de candidatos este año y en lo difícil que había sido determinar a los laureados.

Esto nos da derecho y nos ofrece fundamento para sentirnos orgullosos y esperanzados porque una buena parte de Vds. trabajan y estudian en el extranjero, pero dondequiera que estén, en institutos, centros y dependencias científicos, hacen su labor con el pensamiento puesto en Bulgaria. Retornan a la patria trayéndonos los frutos de su labor. Me siento igualmente impresionado por la significación pública de sus elaboraciones porque las tecnologías y la ciencia informáticas no son únicamente un motor del progreso. Es que lo que Vds. están haciendo va modelando cada vez más nuestras relaciones sociales y esto es una responsabilidad enorme. Las elaboraciones que Vds. están confeccionando contribuyen tanto a la seguridad y el procesamiento rápido de datos -sin lo cual ya resulta inconcebible el funcionamiento del Estado- como también a la Educación, la Sanidad, el Medio Ambiente y el desarrollo del gobierno electrónico.

Ha sido ganador del premio “John Atanasoff” para 2018 el doctor Petar Tsankov, doctor en ciencias informáticas, de 34 años, que se desempeña en la Universidad Tecnológica suiza de Zúrich. La meta de sus investigaciones apunta a la creación de nuevos métodos de protección automatizada de sistemas de soporte lógico modernos, incluidos los contratos inteligentes y los programas de procesamiento de datos personales, las redes de ordenadores, entre otros. Los resultados de estas investigaciones se traducen en la creación de sistemas innovadores de empleo masivo tanto en los círculos académicos como en el sector industrial.

En el apartado de “Proyecto de importante contribución pública” han sido distinguidas tres iniciativas, con potencial y éxitos en su aspiración de transformar y, sobre todo, facilitar el cumplimiento de algunos compromisos de los ciudadanos al ofrecerles diferentes servicios. Es un ejemplo de tal la llamada “Universidad de código abierto” que facilita la evolución académica y profesional de los estudiantes universitarios sin limitarlos a unos marcos nacionales o institucionales. Ha sido distinguida con diploma también la plataforma CIVI que ofrece a los ciudadanos búlgaros la posibilidad de hacer con facilidad y rapidez sus denuncias de problemas en la pavimentación vial o en el entorno urbano. Los usuarios registrados hasta ahora en la plataforma suman, nacionalmente, más de 85 000, y las denuncias hechas ascienden a más de 80 000. El tercer diploma en el citado apartado ha sido otorgado al proyecto JAMBA, elaborado por Yoana Koleva e Iva Tsolova, que es de ayuda a una fundación que asegura acceso equitativo a la información, la educación y el desarrollo profesional de personas discapacitadas. ¿Cómo se les ha ocurrido esta idea y a cuántas personas ya han ayudado hasta ahora? Yoana Koleva contesta:

La idea para esta plataforma se gestó hace un par de años. Nos cuesta decir cuántos han sido los anuncios hasta el momento, ya que continuamente van apareciendo nuevos y van desapareciendo otros. Los candidatos y los empleadores se conectan con nosotros en la forma convencional del correo electrónico y lo seguirán haciendo hasta que terminemos nuestro matching algoritmo para poder procesar los datos con antelación. Es una labor que dentro de algún tiempo la hará precisamente el mencionado algoritmo. Una de las cosas que ofrecemos, junto con el desarrollo profesional, es la formación de los candidatos en diferentes ámbitos de actividad, incluido el de las tecnologías de la información. Hasta el momento hemos formado a más de un centenar de personas, setenta de las cuales ya están trabajando.

Versión en español por Mijail Mijailov

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