La festividad del Día de san Lázaro, precursora de la alegría de la Resurrección

Lazarovden o Día de san Lázaro es, junto con Domingo de Ramos y Pascua de Resurrección, una de las tres principales festividades cristianas relacionadas con el milagro de la Resurrección. Es de las llamadas fiestas movibles y se celebra siempre el sábado que precede la Semana Santa. Lleva el nombre de san Lázaro, que es símbolo de salud y longevidad. En las creencias populares, la Resurrección de Jesucristo está entrelazada con la idea de un renacer de la Naturaleza para una vida nueva, por eso Lazarovden es una fiesta del despertar de bosques, campos y pastizales. Tradicionalmente, en este día se arrancan ramas de sauce, que se llevan al templo para ser santificadas. Luego de éstas se hacen coronas que se colocan en las puertas de las casas en Domingo de Ramos. En la tradición búlgara el sauce sustituye las hojas de palmera con los cuales recibieron a Jesucristo en Jerusalén una semana antes de crucificarlo.

El Día de san Lázaro se practica el rito llamado lazarúvane. Desde el amanecer, en las calles de las ciudades y aldeas, salen chicas y adolescentes ataviadas con trajes de novia, que recorren las casas cantando y bailando danzas rituales y haciendo votos de amor, casamiento, salud y fertilidad. Son las lázarka, llamadas así por el nombre del patrono de la festividad, san Lázaro. En el pasado, se creía que jóvenes casaderas que no hubieran practicado el rito de las lázarka no contraerían nupcias, por eso era obligatorio que todas las muchachas de la aldea participaran en él. Las canciones interpretadas por las lázarka se cantan sólo en este día ya que se considera de mal agüero si se entonan en otras fechas festivas. Al entrar en los hogares, las lázarka dedican canciones a cada miembro de la familia, y el anfitrión les obsequia monedas como símbolo del voto de férrea salud durante todo el año.

La festividad despierta los ánimos primaverales. Un gran número de personas a lo largo y ancho del país espera escuchar hoy la canción de las lázarka en la calle para abrirles las puertas de sus hogares. Es el caso de Yordanka Kótseva de la aldea de Dolni Bogrov, en la provincia de Sofía.

Siempre invito a las lázarka a la mesa para que descansen y coman y beban antes de continuar el recorrido −dice Yordanka− . Me gusta que haya semejantes costumbres. Nosotros, en el pueblo tenemos de todo, así que siempre hay con qué agasajar a tan distinguidas huéspedes. Vienen colmadas de votos de salud y prosperidad, ¿cómo no agradecerles cosas tan buenas? Así es cómo celebramos las fiestas y damos la bienvenida a los huéspedes en el pueblo. Aquí se está mejor que en la gran ciudad, donde la gente tiene miedo y vive encerrada bajo llave.



En la región Shope
, o sea Sofía y las tierras vecinas, para el Día de san Lázaro, las jóvenes se engalanan con trajes autóctonos compuestos por un litak negro y una camisa blanca con bordados hermosos. Acicaladas de esta manera, las mozuelas pasan primero por la iglesia para que el sacerdote las bendiga, luego empiezan a recorrer las casas, procurando que ninguna quede sin visitar. Cada grupo tiene una líder, que se distingue de las demás por el más suntuoso y vistoso atavío de cabeza.

Entre las lázarka hay continuidad −comenta Rumiana Krastánova, secretaria de la casa de cultura local− . Las que saben las canciones y los pasos de la danza ritual se los enseñan a las más pequeñas. Este año, las nuevas lázarka en el grupo de la aldea de Dolni Bogrov son muchachitas de primer grado. Están muy emocionadas porque van a estrenarse en el rito lazarúvane. Para preparar a las lázarka son suficientes de cuatro a cinco ensayos. El Día de san Lázaro, a eso de las ocho de la mañana, las reunimos, hacemos un ensayo general y las dividimos en grupos que se dirigen en las diferentes direcciones del pueblo. Toda la jornada es festiva para las chicas. Ha habido años en que regresaban a casa por la noche, porque la mayoría de la gente las invitaba a que realizaran el rito en sus hogares. Las muchachas guardan en sus cestas huevos blancos para pintarlos para Pascua de Resurrección, así como los caramelos, las frutas y las golosinas que les obsequian. También llevan una hucha en la que les ponen monedas. El Día de san Lázaro es una de las celebraciones primaverales favoritas de todos ya que anuncia la llegada de la Pascua de Resurrección.

Versión en español por Daniela Radíchkova
Fotos: Archivo personal

Más de la sección

Inicio de la nueva temporada de la Orquesta de Música Folklórica de Radio Nacional de Bulgaria

La Orquesta de Música Folklórica de Radio Nacional de Bulgaria (BNR, por sus siglas en búlgaro) inaugura su nueva temporada el 10 de octubre con un concierto en el Estudio 1 de la Emisora pública. Como de costumbre, el programa combina la..

Publicado el 08/10/19 16:54

Conjuntos búlgaros y extranjeros se dan cita en Ruse en el festival del folclore “Severina”

Del 4 al 6 de octubre, la danubiana ciudad búlgara de Ruse acoge  la cuarta edición del festival juvenil internacional de danzas folclóricas “Severina”. Los organizadores se han propuesto ofrecer oportunidades para la manifestación de un mayor número de..

Publicado el 04/10/19 08:15

El gran libro de las fiestas y costumbres búlgaras: una valiosa enciclopedia del calendario de los ritos nacionales

Las autoras del libro en cuestión: la Dra. Vijra Báeva y la Dra. Véselka Tóncheva del Instituto de Etnología y Estudios Folklóricos con Museo Etnográfico , adscrito a la Academia de Ciencias de Bulgaria, son destacadas investigadoras de..

Publicado el 24/09/19 09:05