23 de Abril, Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor

Leer está de moda o el renacimiento de la literatura búlgara

Svetlozar Zhelev
Foto: BGNES
En 1995, la UNESCO promovió la celebración del 23 de abril como Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor. En Bulgaria, en este día se llevan a cabo una serie de iniciativas orientadas a incentivar la lectura, especialmente en los niños y los jóvenes. ¿Les gusta leer a los búlgaros?, ¿hay una literatura de calidad en Bulgaria? A estas y otras preguntas más responde Svetlozar Zhelev, director del Centro Nacional del Libro del Palacio Nacional de Cultura de Sofía y del Club Literario Peróto (en español, La Pluma).


En los últimos años ha habido un gran crecimiento y desarrollo en la literatura contemporánea búlgara
–opina Svetlozar Zhelev– . Siempre hemos tenido narradores maravillosos, escritores y poetas magníficos, y en los últimos años la calidad realmente ha aumentado, quizás debido a la comunicación con la literatura extranjera. En la actualidad las Bellas Letras en Bulgaria experimentan un renacimiento.

Sin embargo, las estadísticas indican que el país ocupa uno de los últimos puestos en la Unión Europea por número de libros leídos en un año, pese a que sólo en 2017 las editoriales búlgaras lanzaron al mercado casi 9,000 títulos nuevos.

¿Tienen los escritores búlgaros el nivel de los autores de Europa Occidental?

Algunos son hasta mejores que muchos escritores occidentalesestá convencido Svetlozar Zhelev. El nivel de la literatura búlgara es muy alto, lo cual es evidente en la forma en que son recibidos los libros de autores búlgaros traducidos en el extranjero, así como por las críticas elogiosas en la prensa europea sobre las novelas de Gueorgui Gospodinov, Alek Popov, Milén Ruskov, Teodora Dímova y Vladimir Zarev entre otros. El nihilismo con respecto a la literatura búlgara que reinó en la década de los años 90 del siglo pasado ha sido superado hace tiempo, y los lectores se han dado cuenta de que los escritores búlgaros no sólo no son peores que sus homólogos extranjeros, sino que también a menudo los aventajan. Tenemos escritores excepcionales de los que podría enorgullecerse cualquier literatura nacional.

La campaña La Marcha de los Libros, en la que personalidades célebres visitan los círculos infantiles y las escuelas para leer a los niños y al alumnado; la Maratón de la Lectura con sus diversos programas y las visitas de los niños a las bibliotecas; el concurso nacional Perlita Mágica en el que los niños búlgaros eligen su libro favorito; la Fiesta de los Libros para Niños, la lectura y las reuniones con autores en el Centro Nacional del Libro y en el Club Peróto, son sólo algunos de los eventos que incentivan el interés de los niños y los adolescentes por la lectura y los libros.

Siempre me he opuesto a las quejas continuas por parte de compañeros y medios informativos de que los jóvenes búlgaros no acostumbran leerdestaca Svetlozar Zhelev, disto mucho de compartir esta opinión. Veo a personas jóvenes sumamente serias, a estudiantes cuyos conocimientos literarios se sitúan a un nivel muy elevado. Desde luego, hay que seguir fomentando a los jóvenes a que lean libros distintos y cada vez mejores, y cultivar en ellos el respeto por el libro que durante años imperaba en Bulgaria. Leer es de moda pero debemos seguir alentando a los jóvenes a leer, empleando la misma o quizás mayor insistencia en ello.

Svetlozar Zhelev opina con contundencia que el libro electrónico jamás desbancará a su variante en papel.

No hay rivalidad alguna entre los dos. Nunca ha existido para mí eso de que “el ratoncito se comerá el librito”. Los libros electrónicos o los audiolibros son simplemente variantes del libro convencional. El contenido, que es lo importante, persiste. En los últimos años se viene notando una desaceleración muy acentuada del crecimiento de las ventas de libros electrónicos, de manera que creo que la muerte del libro en papel es bastante exagerada. La posibilidad de que cualquiera elija la variante que le resulta más cómoda es otra ventaja más para que un número cada vez mayor de personas opte por la lectura, remacha Svetlozar Zhélev.

Versión en español por Daniela Radíchkova

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