“Misteriosos son los caminos del Señor. Y los del éxito, aún más”, escribió Amélie Nothomb, la célebre escritora belga, en su novela “Estupor y temblores”. Un joven de la ciudad de Gábrovo, en Bulgaria Central, ha demostrado sus palabras en la práctica convirtiéndose en el único autor búlgaro incluido en la antología “Los mejores cuentos americanos”, publicada en 2008.
Miroslav Penkov nació en Gabrovo en el verano de 1982 en una familia de médicos. Cuando tenía cinco años su familia se trasladó a Sofía donde su padre, que es cirujano, se especializaría en la profesión. Por regla los hijos tienden a seguir el ejemplo de sus padres, pero la opción de Miroslav fue diferente. “Nunca tuve interés por la medicina, me resultaba más interesante escribir”, explica, y agradece que le dejaran perseguir su sueño de ser escritor. “Escribir requiere una gran dosis de ingenuidad y locura porque es un trabajo muy duro y, a veces, hasta desalentador. Además, toda la literatura de calidad ya ha sido escrita por los titanes del pensamiento literario”.
En 2001, después de graduarse por el Instituto Bilingüe de Inglés número 1 en la capital búlgara, Sofía, se fue a EEUU a estudiar psicología optando por la universidad de Arkansas, porque en aquel entonces todavía daba becas decentes a estudiantes de Bulgaria.
“Mi idea era escribir, pero no me pareció pragmático matricularme en Filología Inglesa al comienzo de mis estudios en los EEUU - explica Miroslav -. Consideraba que iba a necesitar un par de años para escuchar el idioma y practicarlo antes de sumergirme en las aguas profundas de la escritura. Como dudaba que encontraría trabajo donde desenvolverme escribiendo y que podría vivir de ello, decidí hacer un doctorado en psicología, comenzar a trabajar como psicoterapeuta y escribir en mi tiempo libre. Sin embargo, en la vida de un escritor siempre llega un momento decisivo en el que tiene que determinarse. Para mí el momento llegó en 2005 cuando me gradué en psicología. De repente me di cuenta de que una futura carrera como psicólogo ocuparía todo mi tiempo, y por lo tanto no podría escribir, que era lo que más me interesaba. Entonces me matriculé en el programa de escritura creativa de esa misma Universidad de Arkansas y durante cuatro años me dediqué a la lectura y la escritura.”
Según Miroslav, el título de “escritor” hay que merecerlo; hay que luchar por él una y otra vez, con cada palabra escrita, día tras día. Todavía no se siente escritor y cuando le preguntan a qué se dedica, responde que es profesor universitario.
Miroslav Penkov ha obtenido Maestría en Artes en escritura creativa y ahora se dedica a dar clases en esta materia en la Universidad del Norte de Texas. El resto del tiempo lo dedica a la lectura y a la escritura profesional. Aunque empezó a escribir en inglés desde el primer día en que se estableció en EEUU, le tomó cinco años abrirse una brecha en la escena literaria estadounidense.
“No tenía prisa en enviar mis historias ya que estaba consciente de que su calidad no era buena – explica -. En 2004 escribí mi primer cuento sobre Bulgaria. Su nueva versión está incluida en el libro “Al Este del Oeste”. Su título es “Devshirme” que es la palabra turca para “tributo de sangre”. Al recibir algunos comentarios positivos, me atreví a enviar el cuento a varias revistas literarias de Estados Unidos. Para mi gran sorpresa, fue aprobado rápidamente para ser publicado en una de las mejores, The Southern Review, editada por la Universidad Estatal de Louisiana y fundada hace muchos años por el gran escritor Robert Penn Warren. Luego hubo un período de dos años de estancamiento total; seguía enviando cuentos y todo lo que recibía eran respuestas negativas. Estaba casi al borde de la desesperación, hasta que, en 2007, me decidí a enviar a la misma revista el cuento “Comprando a Lenin”. Tres semanas más tarde el redactor jefe me llamó para decirme que la historia les había gustado mucho y que la publicarían. En el relato se confrontan dos visiones extremas: por un lado la del abuelo que dedicó su vida a los ideales comunistas, y la del muchacho de la generación actual que le resta importancia a todo y no cree en nada. Para mí era muy importante presentar esta diferencia. Alegóricamente, el cuento podría ser interpretado como la historia de un mismo ser humano: el abuelo es la parte de nuestra naturaleza que se aferra al pasado, a las raíces; y el muchacho es la parte que nos impulsa a seguir adelante. “Comprando a Lenin” fue publicado en el otoño de 2007 en The Southern Review y ganó el premio al mejor cuento de la revista ese mismo año. El galardón lleva el nombre de la gran escritora estadounidense Eudora Welty. A los pocos días me informaron de que Salman Rushdie había seleccionado el relato para incluirlo en la antología anual “Los mejores cuentos americanos” de 2008. Mi presencia en el compendio fue un gran logro ya que mucha gente supo de mí, la historia se tradujo a muchos idiomas, pero esto no era suficiente para que publicara un libro. Tuve que sentarme y seguir escribiendo - la cosa más natural para un escritor -, porque un solo cuento no hace un libro. Tampoco un solo libro hace al escritor”.
En 2009, con la ayuda de un agente literario Miroslav Penkov firmó un contrato para publicar su primer libro en los EEUU: la recopilación de relatos breves “Al Este del Oeste”. Tras dos años de preparación, correcciones y cambios, en la primavera de 2011 la colección ocupó su lugar en las estanterías de las tiendas de libros estadounidenses. Hasta el momento el libro ha sido traducido y publicado en Francia, Alemania, España, Italia, Suecia, Holanda, Noruega, Israel, Gran Bretaña y Canadá. En Bulgaria el libro fue publicado a finales de 2011 traducido por el propio escritor búlgaro-norteamericano, como es conocido Miroslav Penkov al otro lado del Atlántico.
“A la gente le encanta etiquetarlo todo - comenta Miroslav -. ¿Cómo puedo ser un escritor norteamericano cuando todo lo que escribo es sobre Bulgaria? Por otro lado, ¿acaso no soy un escritor búlgaro-norteamericano? Después de todo, escribo en inglés y gran parte de lo que sé acerca de la literatura lo he aprendido en los EEUU”.
Desvela, también, otro momento importante de su vida: ¿es posible que alguien sea asimilado por otra cultura en tan sólo 10 años?, y, ¿es indispensable esto para conseguir éxito?
“No - responde Miroslav -. Creo, además, que este libro muestra que he conservado mi naturaleza búlgara y deja claro que para mí es una cuestión de honor mantener puras mi sangre y mis raíces búlgaras. Yo he tomado por un camino diferente: en vez de destruir, demoler y romper mis cadenas, he tratado de transformarlas en alas. No sé si esto funcionará, el tiempo lo dirá”, razona Miroslav Penkov y confiesa que su prioridad en el nuevo año será aprender a agradecer por todo lo que le suceda aquí y ahora.
Versión en español por Daniela Radíchkova