“Todo comenzó al conectarme a Internet y empezar a jugar... a las tablas reales, un juego muy común en los Balkanes que resultó ser practicado en todo el mundo”. Son las palabras de introducción que dan comienzo al libro “Novela virtual” estrenado a finales de 2011 en la capital búlgara, Sofía. El nombre de la autora, protagonista, además, de esta obra, es Miya 2442. Su matrimonio fallido la mueve a buscar en la red global no simplemente un compañero de juego sino una cura contra la soledad. Anhela simpatía, comprensión, amor. Cae en diversas situaciones, se comunica con personas de distintos continentes y nacionalidades, con diferentes destinos. La novela está escrita en primera persona singular, creando una sensación de extrema sinceridad y de autenticidad de las vivencias.Detrás del nombre de usuario Miya 2442 se esconde la Dra. Mariana Tzárkova, especialista en Medicina Interna, cuyos intereses van más allá del área en que es experta.
En una entrevista exclusiva para Radio Bulgaria la Dra. Tzárkova aclaró que, a pesar de la narración en primera persona singular, que ofrece al lector muchas oportunidades de empatía y da un sentido de autenticidad de la historia relatada, no hay que confundir a la autora y la protagonista del libro, y que lo que importa son los mensajes.
“¿Qué clase de magia es la de Internet? ¿Qué es lo que nos pasa? Estamos dejando de comunicarnos con nuestros seres queridos, con nuestros familiares, vecinos, amigos; dejamos de leer y de ver la televisión y nos quedamos pegados a las computadoras...”, empieza a preguntarse Miya, decepcionada de la comunicación en la red. Por su parte, la Dra. Tzárkova dice lo siguiente al referirse a la adicción a la realidad virtual: “Es una forma de escapismo de la existencia, una fuga que se produce de modo muy atractivo y socialmente aceptable; por eso la gente tarda en darse cuenta que es una fuga que les priva de muchas cosas”.
¿Cuándo sucumbimos a la dependencia de la computadora y cómo afecta esto nuestro comportamiento?
“Existen criterios que, en la práctica, permiten evaluar la dependencia del ordenador – explica la Dra. Tzárkova -. Incluso reconocidos expertos como la Dra. Kimberly Young, por ejemplo, ya en 1994 discernían entre dependencia y adicción, siendo la última una forma de influencia más fuerte. Existen pruebas especiales que permiten detectar y valorar esta dependencia. Si, por ejemplo, uno da respuesta afirmativa a cinco de ocho preguntas, esto sería un indicio de adicción. Lo importante, en realidad, es que, para lograr la sensación de placer, uno se queda cada vez más tiempo ante el ordenador, hasta que empieza a sentirse insignificante fuera de la red, echando de menos su falta. Luego vienen el insomnio, la ansiedad, la desintegración social. Según varios autores, la adicción provoca una crisis de identidad. Cuando una persona hace caso omiso de sus amigos o de su pareja para sumergirse en la realidad virtual esto significa que tiene problema de adicción”.
Así es cómo la computadora empieza a cambiar nuestros valores. Hay más: la gente pretende huir de la soledad a través de Internet pero, en cambio, cae en la soledad absoluta.
“Son procesos interdependientes – prosigue Mariana Tzárkova -. La gente se engaña a sí misma creyendo que la red global es una medicina contra la soledad. Internet realmente da una sensación de inmortalidad, hace que uno se sienta integrado en una comunidad multitudinaria, la vida parece estar en ebullición. Sin embargo, eso no es más que una ilusión. Al menos mis observaciones y estudios, y los relatos escuchados indican que las relaciones virtuales rara vez se convierten en reales. Еn la red la gente busca más el anonimato, la posibilidad de presentarse de una manera diferente. Hay que admitir que todo esto está ahí, pero en algún momento tenemos que darnos cuenta de que no hay nada mejor que las relaciones reales y el contacto real con verdaderas personas”.
Por supuesto, no todas las personas que se sumergen en la realidad virtual son solitarias. Muchas tienen pareja pero todavía no han dejado de soñar, de buscar nuevas oportunidades para desenvolverse. “No quisiera que me malinterpreten, Internet es un buen lugar donde hay una cantidad increíble de información útil – señala Mariana Tzárkova -. Sin embargo, hay que conocer y tener en cuenta sus lados negativos, estar prevenidos y preparados para ellos. Esto es sumamente importante, en especial para los usuarios más jóvenes. Los mecanismos para engancharlos son muchos. Ellos viven, de una manera u otra, en un mundo de fantasía, son muy dúctiles y se convierten rápidamente en adictos a los juegos y a la realidad virtual, de la que luego salen con dificultad. Ello les impide conseguir contactos sociales nuevos y les crea problemas en el trabajo en equipo”.
En este sentido el libro “Novela virtual” podría ser visto como una advertencia. Aunque la obra trata también sobre el amor, la vida, la muerte, la ocupación, etc. A la pregunta de si considera la posibilidad de escribir otro libro, Mariana Tzárkova respondió:
“Sí, porque para mí escribir es un gran placer, diría incluso, una necesidad. He comenzado a estructurar diversas variantes para una segunda novela, aunque me encanta asimismo escribir humor. Tengo algunos cuentos humorísticos que tal vez trate de publicar. La risa siempre ha sido una de las mejores medicinas y es uno de los mayores logros de la humanidad. Me divierto mucho escribiendo humor, cosa que se nota también en el libro “Novela virtual”. Me sentiría muy feliz si en 2012 lograra editar un libro de historias divertidas. En mi segunda novela probablemente cuente de nuevo una historia muy humana, porque en la era de la deshumanización todos queremos recuperar las cosas comunes y simples, y leer una historia bien contada”.
Versión en español por Daniela Radíchkova