“Sepan que aquí, en Brasil, siempre tendrán un amigo vagando por las frecuencias de su emisora buscando escucharla el día del retorno de sus emisiones”. Con estas palabras se ha dirigido a radio Bulgaria José Saulo Vieira Belo en su carta más reciente.
“No imaginaba comenzar el año con terrible información. Después de tanto tiempo de contacto recíproco (31 años) mi pensamiento es aquél de pertenecer a una misma familia. Todos y cada uno de ustedes han hecho lo suficiente a través de la radio para que permanezcan permanentemente en nuestros corazones. Los extrañaré hasta el final de mis días”, nos ha escrito Juan Carlos Buscaglia de Argentina.
Son de este tono y espíritu la mayoría de las casi 800 cartas y correos electrónicos recibidos en Radio Bulgaria en el primer mes de 2012. Además de las reacciones de lamento y de los comentarios con motivo del cese de las emisiones de Radio Bulgaria en onda corta a partir del 1 de febrero, muchos de ustedes nos han remitido, en expresión de solidaridad, propuestas constructivas para el futuro del programa.
Por ejemplo Mike Usher de Inglaterra nos sugiere que tomemos ejemplo de Radio Eslovaquia y Radio Praga, que utilizan una plataforma que permite que sus programas en lenguas extranjeras sean accesibles a través de smart phones y otros dispositivos móviles e Internet.
“Esto permitiría a sus oyentes escucharlos incluso sin estar ante el ordenador. ¿Ha considerado la directiva de Radio Nacional de Bulgaria la posibilidad de trabajar en conjunto con otras estaciones radiales públicas pertenecientes a la Unión Europea de Radio y Televisión, y comprobar si Euranet no podría ser aprovechada para transmitir al menos algunos de sus programas hacia otros puntos del globo a través de la BBC y Deutschewelle?”, pregunta el Sr. Usher.
William Flim, oyente de largos años de EE UU, propone que Radio Bulgaria emita sus programas a través de Lifestreaming y agrega: “Mi mayor preocupación es que la decisión de poner fin a las transmisiones en onda corta haya sido tomada sin el claro entendimiento de que Radio Bulgaria no ofrece una seria alternativa para la escucha a través de Internet. Parar las emisiones en onda corta sin antes haber establecido las deficiencias de la página web tendrá por resultado la perdida de la mayoría de sus oyentes. Entiendo que las emisiones en onda corta son muy caras y que todos los gobiernos están abocados a decisiones muy difíciles debido a las medidas de rigurosas limitaciones económicas, pero así y todo espero que la resolución de cesar las emisiones en onda corta pueda ser anulada o al menos aplazada hasta que Radio Bulgaria ofrezca una auténtica alternativa en Internet, similar a las emisiones en onda corta. El magnífico trabajo de Radio Bulgaria debe continuar para que sus esfuerzos puedan ser apreciados por el mayor número posible de oyentes”.
Muy emotiva es la carta que nos ha remitido Wolfgang Heerwig de Ellerbek, Alemania. “Ayer escuché en su programa y no pude creer lo que oía: ¡esto es increíble! ¿Por qué se limita la difusión y, de tal manera, la audibilidad de estos buenos programas informativos? Para mí, lo mismo que para muchos oyentes, será muy lamentable, a partir de febrero, no poder seguir recibiendo amplia información sobre Bulgaria. Me dan pena los funcionarios de esta emisora cuyo trabajo, a mi modo de ver, no recibe el reconocimiento que se merece”.
“Como oyente asiduo de largos años, de EE UU, me ha entristecido saber que Radio Bulgaria cesará sus programas en onda corta, nos ha escrito Alice Sjardjin. Vuestra estación era una fuente muy necesaria de noticias internacionales a las que los medios de comunicación no dedican atención en mi región. Las opiniones expuestas por los locutores eran inapreciables desde el punto de vista del análisis de los problemas globales”.
Otro oyente norteamericano, Eldee Stephens, opina que al cesar los programas en onda corta Radio Bulgaria perderá visibilidad entre los medios informativos internacionales, como también perderá buena parte de sus oyentes comunes y corrientes.
René Pigeard, escucha de largos años de Francia, reconoce: “Con mucha amargura hemos recibido la noticia de que Radio Bulgaria pone fin a sus emisiones en onda corta. Hubiéramos querido no recibir esa noticia de esta forma sorpresiva, sin ninguna consulta previa a la audiencia. Permítannos decir que durante decenios hemos participado activamente en la vida de Radio Bulgaria. Adjuntamos a este correo electrónico una carta de protesta firmada por todos los miembros de Radio Club de Perche, a la que rogamos sea dada lectura en los programas”.
Por su parte Thomas Witherspoon, que escucha las emisiones de Radio Bulgaria en albanés, ha publicado un artículo en su blog en que lamenta el cierre de las emisiones de radio Bulgaria en onda corta. John Babis, escucha de largos años de los programas en lengua griega, dice: “Desde 1990 he seguido con regularidad y con sumo placer e interés sus noticieros y demás espacios informativos, como también la parte musical de los programas. Lamento profundamente su próxima desaparición de las ondas cortas. A pesar de que muchas personas utilizan Internet, dudo de que todas ellas lleven siempre sus ordenadores encima para escuchar emisiones que anteriormente eran accesibles a través de un receptor”. Semejantes comentarios se han recibido también de los oyentes de los programas de Radio Bulgaria en onda corta en lengua rusa, turca y búlgara.
Versión en español por Raina Petkova