Por décimo año consecutivo la Unión Europea conmemora el Día Europeo de las Lenguas. El tema este año es “Los idiomas abren nuevos horizontes y ayudan a la gente desempleada a encontrar trabajo”. En Bulgaria la diversidad lingüística de Europa fue celebrada con una feria de los crucigramas y las palabras extranjeras. El 2 de octubre, el espacio frente al Teatro Nacional “Iván Vázov” en Sofía se llenó de habla extranjera, canciones y versos, presentados en diferentes idiomas. Dieciseis Institutos Culturales de países europeos ofrecieron información sobre las diferentes culturas, las lenguas y las oportunidades formativas en la Unión Europea. El Día Europeo de las Lenguas, organizado por la Red Europea de Centros Culturales, EUNIC, es parte del proyecto “Riqueza Lingüística Europea” del Consejo Británico.
Tsvetanka Panova, gerente de proyectos en el Consejo Británico de Sofía ofrece más detalles sobre la iniciativa:
“Nuestro mensaje hacia todos es: Aprendan idiomas. Las lenguas amplían el conocimiento del mundo. Este año la iniciativa más interesante dedicada al Día Europeo de las Lenguas es la feria en la que cada uno de los visitantes ha podido resolver dos crucigramas. El crucigrama más fácil fue compuesto por palabras en 11 idiomas. Al resolver esta sopa de letras, sale a la vista un refrán que entrelaza el cirílico, el latín y el alfabeto griego. El dicho es “Más apaga la buena palabra que caldero de agua”. Para las personas que resolvieron el crucigrama ha habido regalos, repartidos por nuestros representantes en la feria. El segundo crucigrama, el más difícil fue, compuesto por los colegas de la Dirección de Traducción de la Comisión Europea. El mensaje de este crucigrama estaba relacionado con la riqueza lingüística. Los ganadores que pudieron resolverlo recibieron diccionarios multilinguísticos, nuestros grandes premios”.
El mensaje del segundo crucigrama fue “Hola, nosotros respetamos la diversidad lingüística y a todos vosotros”. Así los organizadores hicieron hincapié una vez más en que los idiomas son parte de la riqueza europea y ayudan a conocer al otro. “Cada nuevo idioma que estudiemos nos ayuda a ser más tolerantes y abiertos a las diferencias y a aceptarlas”, dice Celia Arana de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Bulgaria.
“Hoy en día somos todos conscientes de que no vale solo con aprender una lengua extranjera, que hace falta conocer varias, que es muy importante, aunque no se lleguen a conocer perfectamente, ser capaz de comunicarse en varias lenguas para tener contactos entre todos y también para cada uno respetar su tradición, su cultura, su lengua. Además no es difícil. Si se empieza desde pequeño es fácil, se acaba aprendiendo muchas lenguas, vosotros los búlgaros lo sabéis muy bien porque tenéis mucha facilidad para aprender idiomas”.
La diversidad lingüística es un elemento clave de la competitividad europea. Por eso una de las tareas principales de la Unión Europea es de fomentar el estudio de lenguas. Un objetivo de la política lingüística de la Unión es que cada ciudadano europeo domine, además de su lengua materna, dos idiomas más. Todo eso se suma al lema de la Unión Europea de estar “unidos en la diversidad”.
Versión en español por Vésela Petrova