¿Cómo es Bulgaria vista a través de los ojos de un chino? ¿Por qué y de qué manera cambia la vida de uno el estudio de la lengua búlgara? Nos dará sus respuestas a estas interrogantes Zhang Yang, una joven china que desde 2006 trabaja en la Sección de Programas en Lengua Búlgara de Radio China.
Desde hace tres meses Zhang Yang se encuentra en Bulgaria para tomar conocimiento de este país, sumergirse en la lengua búlgara tal y como la hablan los búlgaros y familiarizarse mejor con la cultura y el modo de vida de este pueblo. En Bulgaria la joven china se presenta con un poético nombre búlgaroque le dieron los profesores de la Cátedra de Lengua Búlgara de la Universidad de Pekín, por la que Zhang Yang se graduó en Filología Búlgara. Dice que su opción por el búlgaro fue fruto de la casualidad.
“La Universidad de Idiomas Extranjeros de Pekín selecciona a universitarios de todo el país para el estudio de las más diversas lenguas. El año que yo me graduaba, en mi escuela había plazas solo para lengua búlgara y árabe. Para el árabe preferían que los candidatos fueran varones, así que para mí la única variante era dedicarme al estudio de la lengua búlgara”, explica Zhang Yang y agrega que no lamenta que haya ocurrido así porque esta opción cambió su vida en muchos aspectos.
Zhang Yang asistió a la festividad de la rosa en el Valle de las Rosas, en el cenntro de Bulgaria, donde todos los años se elige la joven más bella del año para declararla Reina de la Rosa.
“Para los chinos Bulgaria es un país distante, muy diferente y desconocido como mentalidad y modo de vida, dice ella. Los chinos y los búlgaros nos diferenciamos mucho y por eso al comienzo nos resultaba difícil aprender el cirílico, tomar conocimiento y entender las tradiciones, la cocina, las canciones y la cultura búlgaras. Asimismo me parece que existe una gran diferencia en la actitud de nuestros dos pueblos hacia la vida. Al comienzo pensábamos que los búlgaros son más flojos que los chinos, pero poco a poco fuimos dándonos cuenta del sentido que tiene la vida para los búlgaros y de lo que les gusta en ella. Como persona residente en China jamás había conocido a semejantes personas. De no haber optado por la lengua búlgara, hubiera seguido viviendo como todos los chinos. Ahora voy cambiando poco a poco. Empiezo a razonar de la manera de que razonan los búlgaros. Por ejemplo, en estos momentos China se desarrolla muy rápido y todo el mundo, en especial los jóvenes, tienen mucha prisa. Corren cada día a la universidad, a su centro de trabajo, a perseguir cosas materiales. Aquí, en Bulgaria, sin embargo, me siento muy feliz y tranquila al cabo de los tres meses que llevo viviendo en esta tierra”.
En Radio China Zhang Yang es redactora y presentadora de programas dedicados al pop chino, a la música tradicional china, a la economía. Al finalizar su especialización en Radio Nacional de Bulgaria, se encargará de la atención a los oyentes y sus cartas. Por eso, durante su estancia en Sofía, Zhang Yang establece contactos personales con los clubes de amigos de Radio China en varios puntos del país.
El más reciente de estos clubes fue inaugurado a finales de mayo en la ciudad de Pliska, en el este del país, que en la Edad Media fue capital de Bulgaria. Los más activos son los miembros del Club de Amigos de Radio China de la ciudad de Kaspichan. Es uno de los diez mejores de los que tiene radio china por el mundo, según una clasificación hecha por esa emisora. La Sección de Programas en Lengua Búlgara de Radio China existe desde hace 30 años y emite programas en onda corta y media con información sobre los más diversos aspectos de la vida en China.
¿Por qué Bulgaria, con sus menos de 8 millones de habitantes, y sus respectivos oyentes de radio China, revisten interés para esa gran emisora?
“Entre China y Bulgaria existe una amistad tradicional desde hace decenios. El pueblo chino es muy hospitalario y desea presentarse y hacerse conocer por los otros. Por eso Radio China para el Exterior está abriendo nuevas secciones que emitirán en 60 idiomas en total y presentarán a China por todo el mundo”.
Zhang Yang en la ciudad renacentista de Koprivstitsa, donde presenció una escenificación del Levantamiento de Abril de 1876, cumbre de la lucha independentista de los búlgaros contra la dominación otomana.
Bulgaria ha encantado a Zhang Yang con sus fiestas, que alegran el día a día de los búlgaros. Aquí esta joven vio por primera vez la ceremonia eclesiástica relacionada con la Resurrección de Jesucristo, algo sobre lo que había leído mucho en sus libros de textos. Ha quedado maravillada por el espíritu renacentista de la ciudad de Koprivshtitsa, declarada ciudad museo, y fascinada por las fiestas de la rosa y de las cerezas celebradas a finales de la primavera e inicios del verano.
“Guardaré muchos recuerdos de Bulgaria, dice Zhang Yang. Por ejemplo nunca olvidaré mi manjar preferido: el pastel de hojaldre con relleno de queso blanco y huevos, llamado banitsa. Nunca olvidaré a los búlgaros. Son gente hospitalaria, bondadosa, que gusta de ayudar a los demás. Siempre recordaré también la hermosa naturaleza de Bulgaria”.
Palabras de Zhang Yang, una joven china de 29 años, colaboradora de la Sección de Programas en Lengua Búlgara de Radio China, que está haciendo una especialización en radio Nacional de Bulgaria.
Versión en español de Raina Petkova
Fotos: Archivo personal