La Comisión Europea ha presentado el mayor programa público de inversiones en el mundo para impulsar la investigación, la innovación y la competitividad, para el período 2014-2020, dotado con 80.000 millones de euros, que será clave en la aplicación de la “Unión por la Innovación”, para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Esto representa un 50% más que el dinero que fue asignado para estos objetivos en el período anterior, señaló en la presentación del nuevo programa en Bulgaria la jefa de la representación de la Comisión de la CE en este país, Zinaida Zlatánova.
Las áreas prioritarias serán: las tecnologías de información y de comunicaciones, las nanotecnologías, los nuevos materiales, las biotecnologías y las investigaciones espaciales. Las investigaciones científicas y las innovaciones deberán dar respuesta a los principales desafíos que afronta la sociedad en el ámbito de la sanidad, los alimentos limpios, las aguas del mar, la energía limpia y eficiente, la ecología, el clima, etc.
Desde 1984 los países comunitarios se reúnen cada cuatro años para esbozar las prioridades científicas de la Comunidad Europea. Por primera vez, Bulgaria tendrá la posibilidad de participar en las discusiones de forma activa y en pie de igualdad con el resto de países y planificar medidas para lograr una máxima eficiencia de los programas de apoyo a la investigación científica y la innovación en Europa. Por primera vez podrá defender los intereses de la comunidad científica búlgara e inscribir sus prioridades entre las comunitarias, dando su aporte a la construcción del espacio investigador y científico de Europa.
Bulgaria inició las negociaciones sobre el reglamento de Horizonte 2020 con un paquete concreto y hoy vemos un importante avance en todas las prioridades del país”, dice Serguey Ignatov, ministro de Educación, Juventud y Ciencia de Bulgaria. “Son elementos de este avance la mayor participación de nuevos colectivos en los proyectos, el trato equitativo de los logros científicos, igual acceso y distribución equilibrada de las infraestructuras científicas europeas. Hay más: mayor atención a los pequeños proyectos, procedimiento de evaluación de dos niveles, elaboración de mecanismos de interacción real entre el Programa Horizonte 2020 y los fondos europeos, profesionalización de las redes de las personas de contacto a nivel nacional y aseguramiento de apoyo financiero por la CE.
Una prioridad de Bulgaria es resolver el problema con la importante diferencia en la remuneración entre la de los científicos búlgaros y sus colegas occidentales al participar en proyectos científicos, financiados por dicho programa marco europeo. El mismo problema lo tienen el resto de los nuevos miembros de las UE. Para resolverlo, por iniciativa de Bulgaria, a principios de 2012 se iniciaron una serie de acciones conjuntas. Los ministros de educación de 12 miembros comunitarios nuevos remitieron una carta común a la Comisión Europea expresando sus prioridades en el marco del nuevo Programa Horizonte 2020.
El séptimo programa está construido de manera que de él se beneficien en mayor grado los países comunitarios industrialmente más poderosos”, dice el ministro. Por eso insistimos en que sean financiados también proyectos más pequeños. Sin embargo, nuestro gran problema sigue siendo la gran diferencia en la remuneración. En condiciones iguales, en un mismo proyecto científico, con el mismo nivel de profesionalidad, los científicos búlgaros reciben 16 veces menos dinero que sus colegas de Europa Central y Occidental. El problema radica en el pasado cuando el contrato fue firmado establecimiento que la evaluación se calculara según el salario medio en Bulgaria. Además, la retribución se calcula según los datos de la Eurostat del año 2006, que son un punto de referencia muy bajo. Es un problema importante que tiene como consecuencia la fuga de cerebros. Lo más frustrante es que desmotiva a los estudiantes que ahora se están desarrollando. Deseamos superar esta injusticia. Europa es un espacio común, de mercado común, el trabajo de un científico búlgaro, polaco o checo no tiene un nivel inferior al de los demás. Otro problema es la financiación de los proyectos pequeños para que puedan participar los países de economías más pequeñas. De todas formas, lucharemos por recibir más dinero para la ciencia búlgara.
El ministro de Educación, Juventud y Ciencia búlgaro, Serguey Ignatov, aclaró que si se introduce una remuneración media basada en un sueldo medio europeo, esto desalentaría a los países de estándar más alto. Por eso se buscará la fórmula más adecuada para resolver este problema. En todo caso, Bulgaria insistirá en que la diferencia en la remuneración no supiere la correlación de 1 a 3.
Versión en español por Vésela Petrova