La Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género del Parlamento Europeo ha debatido recientemente las propuestas de la eurodiputada búlgara María Nedélcheva, del partido GERB, relacionadas con el informe sobre la igualdad entre hombres y mujeres en la Unión Europea en 2011.
La eurodiputada búlgara fue elegida coordinadora del grupo del Partido Popular Europeo y expuso su postura sobre la igualdad de género. El tema es asunto prioritario y causa personal para ella. Una de las propuestas de la eurodiputada búlgara es dedicar mayor atención a la representación política de la mujer. Otras propuestas guardan relación con temas sensibles como el cuidado de los hijos y el aseguramiento de suficientes guarderías como elemento sustancial para la conciliación de la vida personal y profesional de la mujer, o la violencia psicológica y económica en la familia que limita las posibilidades de la mujer de acceder a cargos directivos.
Según María Nedélcheva, es preciso dedicar mayor atención a la participación de la mujer en los parlamentos nacionales. En algunos países de la UE son mujeres apenas el 15% de los diputados, no obstante que la población femenina constituye el 50% de la población total. Según datos estadísticos de la Comisión Europea para el año 2011, el 60% de las personas con titulación universitaria son mujeres pero éstas no dejan de tener una presencia mínima en los órganos directivos de las grandes empresas. Es aún menor el número de las mujeres europeas que ocupan altos cargos políticos o de Estado. Según este indicador, Bulgaria es uno de los tres países comunitarios con mayor presencia femenina en la dirección del país, señala María Nedélcheva en entrevista concedida a Radio Bulgaria, y agrega que aún así, queda mucho por hacer en este país y en toda Europa.
¿Qué iniciativas adoptará el Parlamento Europeo para potenciar la presencia de la mujer en los órganos directivos nacionales y comunitarios?
“Nuestra primera iniciativa se ha celebrado el 10 de febrero en Berlín. Hemos estado allí con Viviane Reding, vicepresidenta de la Comisión Europea y eurocomisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía. El 1 de marzo de 2011 con la Sra. Reding remitimos una carta a todos los medios de comunicación búlgaros para llamar su atención sobre un grave problema: el que las mujeres en las juntas directivas de las grandes compañías de la UE son apenas un 3%. Sin embargo, si miramos los datos netamente demográficos, veremos que las mujeres, que son la mitad de la población europea, y no es normal que tengan una escasa representación del 3% en los grandes organismos que toman las decisiones. Por esto con la eurocomisario Reding hemos dado un plazo de un año a las empresas y a las grandes instituciones de gobierno para que, voluntariamente, propongan formas de proceder para que la mujer tenga una mayor representación en su seno y conseguir así la igualdad de género en los encumbrados puestos directivos. Este plazo vence muy pronto y la Sra. Reding está decidida a dar el siguiente paso. En este sentido afrontamos un importante reto. No soy partidaria de la política sancionadora y no creo que amenazar a las compañías con multas para forzarlas a contratar a mujeres en altos puestos directivos. A final de cuentas, incluso en países como Francia, que desde 2011 tiene cupos reservados para las mujeres, nada impide que las empresas paguen la multa correspondiente y, a la larga, la mujer no tenga una buena representación a nivel directivo. Lo hemos comentado con representantes de diferentes empresas y de las instituciones. Creo que lo importante es que exista una mayor sensibilidad a este problema y que hagamos lo necesario para que la mujer tenga una representación más amplia en los órganos directivos”.
¿Cuál es la situación en Bulgaria?
“Hablando de Bulgaria en concreto, creo que las búlgaras tenemos de qué enorgullecernos. Podemos decir sin reparo a los países miembros más antiguos de la UE que pueden aprender de nosotros en cuanto a la posición y el papel de la mujer en la sociedad. Bulgaria es uno de los tres países comunitarios con mayor número de mujeres en cargos encumbrados. Las mujeres tienen amplia representación en las instituciones, en especial en los cargos más altos. Bulgaria tiene una mujer comisario europeo, el parlamento nacional es presidido por una mujer, ejerce la alcaldía de la capital otra mujer. Sin embargo, tenemos cierto recelo en hacer alarde de todo esto. Otro hecho real es que nuestro Estado ocupa una posición de delantera en cuanto a la presencia femenina en la gestión. Creo que no debiéramos tener reservas en declarar abiertamente todo esto porque es fruto de nuestro esfuerzo y, sin duda tiene, su efecto es positivo”.
¿Existen otros temas sensibles relacionados con los derechos de la mujer en Bulgaria y en la UE?
“Sin duda, la participación femenina en los órganos de gestión es importante. Pero es aún más importante la conciliación de la vida profesional con la familiar y en este ámbito queda por hacer para facilitar a las mujeres búlgaras. Creo que debemos seguir considerando este tema desde la perspectiva de las dimensiones concretas de la igualdad de género, como son los contratos laborales flexibles, la garantía de suficientes plazas en las guarderías, la seguridad social de la mujer, las actividades formativas para mujeres que se hayan consagrado durante determinado período a la crianza de los hijos. Así combatiremos la idea de que la mujer debe optar entre ser buena profesional o buena madre. La mujer es ambas cosas. Lo que necesitan las búlgaras es que la Comisión Europea les brinde mayor apoyo en lo que, así y todo, ellas hacen a diario: ser buenas profesionales y buenas madres a la vez”.
Según la eurodiputada María Nedélcheva, los nuevos sectores como la preservación ambiental y las nuevas tecnologías, generarán mejores condiciones para la igualdad de la mujer porque tienen potencial para crear puestos de trabajo en los que exista una representación más equilibrada de los dos géneros, incluso en los puestos directivos.
Versión en español por Raina Petkova