Bulgaria, con su impuesto corporativo del 10%, se opone a la igualación de los tipos impositivos en el Pacto Europeo de Estabilidad. El gobierno búlgaro teme que bajo la presión de los grandes en la UE, como Alemania y Francia, se llegue al aumento de los impuestos directos en el país, según prevé el cuarto capítulo del Pacto Euro Plus
“Las formulaciones son demasiado generales y, por tanto, ambiguas. Por eso cumpliremos los compromisos después de entrar en la zona del euro”, ha dicho el ministro de Exteriores búlgaro, Mladenov, al comentar la posible subida de los impuestos en Bulgaria bajo la presión de Bruselas. De hecho, ¿en qué se traduciría para Bulgaria la uniformación de las políticas económicas y, concretamente, fiscales de la UE? Valеntín Nikolov, vice presidente de la Comisión Parlamentaria de Economía, explica: “Existe un Programa de Convergencia Europea que requiere igualar todos los impuestos indirectos. Bulgaria sigue ese programa y casi todos los años aumenta gradualmente las accisas a los carburantes, el tabaco y el alcohol. Los temores son que sean igualados también los tipos impositivos del impuesto corporativo, que es del 10% en la actualidad, y le garantiza competitividad al país. Al uniformar este impuesto con los demás, Bulgaria perdería su ventaja, pues la economía búlgara se caracteriza por una productividad del trabajo más baja y, por ende, una menor competitividad. Por esto Bulgaria rechaza categóricamente la igualación de los tipos impositivos en el Pacto Europeo”.
Irlanda también discrepa de esta igualación, lo mismo que Rumanía y Hungría. Polonia y Suecia han retirado su inicial apoyo y se han sumado а las reservas en cuanto a la firma del nuevo pacto para la disciplina financiera en la UE.