viernes, 24 de mayo de 2013 

Skip Navigation LinksRadio Bulgaria

Search in site

Навигация

publicado miércoles, 15 de agosto de 2012 13:45
Radio Bulgaria Sociedad Historia y religión

Calendario ortodoxo: La Dormición de la Virgen María 

© Foto: pravoslavieto.com

Asunción de la Bienaventurada Virgen María, mosaico de la Iglesia Jesucristo Salvador en Estambul
En todo el orbe cristiano la imagen de la Madre de Dios se asocia en forma irrepetible y divina al redentor del género humano, Jesucristo. Por un lado se trata de la relación establecida con el vínculo del inmaculado amor materno, y, por el otro, del amor del Hijo de Dios quien hace resucitar a la que lo dio a luz. Son expresión de este amor infinito y total los desvelos que la Virgen María prodiga al género cristiano como tierna ”tutora de quienes confían en cada obra buena”. En las oraciones de todo el mundo cristiano la Virgen María es más brillante que el Sol, está a una altitud mayor que los cielos, es alegría y consuelo para los sufrientes y carentes de derechos. Por esto, el día de su Dormición, quince de agosto, está siendo considerado como la festividad cristiana más importante dedicada a la Santísima Virgen María. Cada año los templos y monasterios de Bulgaria que llevan su nombre se ven colmados de fieles. Jóvenes y viejos, enfermos, todos rezan con piedad ante los iconos milagreros de la Virgen esperando lograr respaldo y curación.

La festividad se celebra el día 15 de agosto, según el calendario eclesiástico - el 28 de agosto según el calendario juliano - dice el padre Kasian, superior del monasterio de la Santa Anunciación de la Santísima Virgen. Se trata de un acontecimiento de importancia extraordinaria para la Redención de los humanos. A diferencia de todo el resto de instituciones, la Iglesia tiene naturaleza divino-terrenal y en este sentido la Santísima Virgen aparece como protectora e intercesora nuestra porque es una representante del género humano. La Iglesia la llama la Virgen de la Inmaculada Concepción. De castidad extraordinaria y más honesta que los querubines le asignaron a ella la misión de dar a luz al redentor. Como creyentes dirigimos nuestras oraciones a la Santísima Virgen por considerarla como la más allegada a Dios. Son numerosos los testimonios sobre los milagros que la Virgen María ha obrado, milagros que no han dejado de producirse incluso hoy en día. Con todo, persiste como algo más importante que el milagro hecho, la sensación interior de paz, regocijo y serenidad que la Santa Iglesia nos ofrece a través de la Madre de Dios. Parece que todo esto lo vamos a entender cuando abandonemos este mundo, o sea, entenderemos hasta qué punto la Santísima Virgen ha sido madre y protectora de cada uno de nosotros, de toda persona que a Ella se dirija. Es que en ocasiones Ella está más preocupada por nosotros que nuestras propias madres y es así porque además de desvelarse por nuestra salud y bienestar en este mundo, la Santísima Virgen nos protege en lo espiritual. Precisamente, la Dormición de la Virgen María aparece como un momento muy importante, crucial, para la salvación de nuestras almas.

A pesar de asociarse a la Muerte de la Madre de Dios, la festividad de la Dormición de la Virgen María rebosa de esperanzas especiales y de fe en el Bien. ¿Cómo hemos de interpretar la Dormición, dice el padre Kasian. Lo interesante es que se trata de una festividad de extraordinario regocijo. No recuerdo que la jornada haya sido nublada jamás ni siquiera en el sentido literal. Es que la propia naturaleza está irradiando el 15 de agosto una aurora especial porque la Santísima Virgen no es de veras un ser común y corriente. Por sus oraciones y desvelos Ella obra milagros en la vida de todo creyente. Al dirigirnos a Ella llegamos a percibir esta intimidad y protección. La propia Dormición se produjo en una forma extraña y los sucesos con ella vinculados fueron muy particulares. Conviene evocar la vida y milagros de la Virgen para sentir la espiritualidad que los rodea. Será entonces cuando nos demos cuenta de que estos adelantos técnicos que nos rodean sólo infunden unos ánimos a expensas de la prístina pulcritud espiritual que eleva al ser humano. Es la fe la que nos otorga lo más importante-nuestra cosmovisión - y resuelve todos nuestros problemas y todas las necesidades. Nuestra naturaleza es tal que somos nosotros quienes precisamos de la Virgen María antes que ella de nosotros. Si la buscamos sentiremos esta proximidad, esta asistencia suya en los instantes más duros y críticos de la vida. Tales percances, gracias a Dios, sí ocurren, para que la podamos buscar. Todo lo que ha ocurrido en forma invisible ha sucedido para consolidar y reforzar nuestra fe antes que para hacernos sufrir y atormentarnos. En este sentido cabe desearnos que en Bulgaria festejemos de todo corazón este día. Hemos visto y comprobado los estragos que hizo en el pasado el ateismo. Hemos de conservar la fe para que ella nos conserve también a nosotros. Incluso quienes se hayan desviado de la fe tendrán la posibilidad de arrepentirse y de volver a la fe. 

Versión en español por Mijaíl Mijailov

Recomendar

Cerrar

 

recipient1@mail.com;recipient2@mail.com

 

sender@mail.com

Más Historia y religión

Todo de Historia y religión