jueves, 20 de junio de 2013 

Skip Navigation LinksRadio Bulgaria

Search in site

Навигация

publicado domingo, 15 de julio de 2012 10:00
Radio Bulgaria Sociedad Vida en Bulgaria

Padres de familia insisten en reforzar la educación moral y espiritual que da la escuela 

© Foto: BGNES

En la era de las tecnologías nuevas, la información satura nuestros sentidos y, de manera algo desapercibida, nos roba tiempo libre haciéndonos impasibles ante la desaparición de los valores espirituales. Luego nos sorprende que muchos menores crezcan agresivos e intolerantes, y sean susceptibles de caer en el dominio de la droga de las pasiones viles.

Las escuelas y los padres de familia se acusan recíprocamente de dar una educación incorrecta a los niños, de no ejercer control y de tener un enfoque incorrecto a la generación joven. Los niños, a su vez, se sienten confundidos, incomprendidos, y pueden volverse presa fácil de delincuentes, sectas y toda suerte de manipuladores.
Habiendo tomado conciencia de las causas de este problema alarmante, el Comité de Padres de Familia de Bulgaria y el Comité de Padres de Familia Para la Educación Espiritual y Moral ven una posibilidad de solucionar este problema al introducir la asignatura de Religión en la educación búlgara. Plantean que esta asignatura sea estudiada en los planos histórico, cultural y filosófico, ofreciendo a cada menor la posibilidad de optar en función de su confesión.

Para los niños que no deseen estudiar religión debería existir una asignatura alternativa como por ejemplo Ética o Historia de las Religiones. Sólo cuando la escuela y la familia obren en sincronía y se complementen mutuamente en la formación de los valores espirituales, se podrá superar la decadencia espiritual, opinan los padres de familia.

“Al educar la familia a sus hijos en las virtudes cristianas, conviene que éstas sean reafirmadas en la escuela, opina Elena Ivanova, microbióloga de profesión y madre de dos hijos. De lo contrario se llega a la siguiente paradoja: nosotros enseñamos a nuestros hijos a que sean humildes, modestos y pacientes, y en el centro escolar a que acuden les inculcan que “la modestia no es una cualidad tan loable y que los más pujantes son quienes progresan en la vida”. Así el niño queda confundido. Lo veo por mis propios ojos. Por esto la educación espiritual es de especial importancia para nuestros hijos. No puede ser que escriban composiciones en la escuela sobre Harry Potter y que, a la vez, desconozcan quién es Jesucristo, quién es San Juan de Rila, el santo protector de los búlgaros, quiénes son San Cirilo y San Metodio, los creadores del alfabeto búlgaro. La religión es importante para la formación de la cultura, y determina la identidad nacional de nuestros hijos”.

Según los comités promotores de los padres de familia, que insisten en que sea implementada la educación religiosa y moral en la escuela, la Constitución y las leyes del país no se cumplen si en la práctica los niños son privados de la posibilidad de recibir su educación en concordancia con su confesión y las respectivas tradiciones familiares y culturales. Precisamente por ello las asociaciones de padres de familia han depositado queja ante la Comisión de Defensa ante la Discriminación.

“Muchos de quienes nos hemos reunido aquí hemos sido educados en otra época, cuando recibíamos una brillante formación laica en detrimento de la espiritual, dice Rosa Stoyanova del Comité de Padres de Familia de Bulgaria. Tenemos especialistas en diferentes ámbitos que gozan de renombre por el mundo, pero a pesar de ello nos damos cuenta de que en lo espiritual hemos sido mutilados. Desde el inicio de la democratización nadie ha emprendido nada para cambiar esta situación. Las cosas incluso han empeorado. ¿Por qué permitimos que nuestros hijos sean limitados en su desarrollo espiritual? Yo misma estoy consciente de lo espiritualmente confundida que he sido y de cómo me ha afectado ello, a pesar de que soy un buen especialista en mi ámbito profesional. He participado en todo tipo de iniciativas para expresar mi voluntad de que nuestros hijos reciban formación y educación espiritual. La práctica de la fe es cuestión de libre opción, pero la educación en el aspecto espiritual debe ser obra de la escuela búlgara. Es próxima la segunda lectura del proyecto de Ley para la educación preescolar y escolar. Ahora es el momento en que la gente debe reflexionar sobre lo que ofrecemos a nuestros hijos y por qué permitimos que sigan siendo víctimas de un sistema educacional mal estructurado”.

La implementación de la asignatura de Religión como obligatoria no afectaría de ninguna manera el carácter laico de la educación búlgara, destaca María Petkova del Comité de Padres de Familia de Bulgaria.

“No entiendo por qué nuestros oponentes se niegan a entender que nuestro deseo no es forzar a los niños, inclusive nuestros propios hijos, a que practiquen algo que no concuerda con sus ideas, actitudes y necesidades. Nuestro deseo es que conozcan los valores morales y espirituales originales. No importa en absoluto si tu hijo dice el Padre Nuestro o se vuelve cinco veces hacia Meca para pedir clemencia a Alá. Lo que importa es que el niño crea en algo que lo guíe hacia el bien. Estamos intentando ayudar a nuestros hijos y hacer algo bueno para todos. Si algún niño no desease estudiar religión, estudiaría la asignatura de Ética. No puede ser que no enseñemos a nuestros hijos las virtudes más elementales: no matar, no robar, respetar a los mayores, respetar y amar al prójimo, ser misericordioso y compasivo. Cierto que vivimos en una época en que los insolentes e incultos se mueven con mayor desenvoltura. ¿Acaso esto significa que debemos educar a nuestros hijos que sean insolentes e incultos?

En opinión del abogado Alexander Todorov, del Comité de Padres de Familia de Bulgaria para la Educación Espiritual y Moral, en paralelo a los conocimientos imprescindibles para la cultura general, los niños búlgaros sufren una sobrecarga de conceptos que no necesitan y que son inherentes más bien de los técnicos especializados.

“Los niños reciben conocimientos excesivamente profundos en algunas asignaturas. En lugar de estudiar en detalles determinada ciencia, podrían recibir una mayor formación espiritual y moral, dice el abogado. Los valores de este tipo de educación quedan como fin para toda la vida. No hay otro libro de la Antigüedad tan difundido en distintos idiomas como el Viejo Testamento. ¿Acaso es lógico que no sea estudiado, si a lo largo de los siglos ha modelado la historia y la cultura de toda Europa?

Un argumento contundente de los padres de familia a favor del estudio de religión en la escuela es que en los países miembros de la UE, salvo Francia y Eslovenia, en los programas de estudio está presente la asignatura de Religión.

Versión en español de Raina Petkova

Recomendar

Cerrar

 

recipient1@mail.com;recipient2@mail.com

 

sender@mail.com

Más Vida en Bulgaria

Todo de Vida en Bulgaria