Si le preguntamos a alguno de nuestros compatriotas si ha comprobado en los embutidos, el queso, la leche y otros productos un sabor diferente al que recuerda de hace años y la respuesta es afirmativa, la explicación podrá ser una sola y es que en buena parte de esos alimentos falta la materia prima tradicional.
Últimamente se ha generalizado la práctica de invertir en los embutidos soja y poner en los productos lácteos grasas vegetales, leche en polvo, entre otros ingredientes.
Hace una veintena de años existía en Bulgaria una Norma Estatal para la elaboración de alimentos. A raíz de la transición a la economía de mercado y al aumentar el número de los productores y empresas transformadoras, el control sobre la calidad fue bajando y hasta se volvió prácticamente inexistente para algunos productos.
Por el camino hacia la adhesión a la UE, Bulgaria recorrió el arduo trayecto hacia el restablecimiento de las leyes y de la práctica de control en el mercado. No obstante esto, los búlgaros estiman que queda mucho por hacer en la protección de los derechos de los consumidores para llegar a tener seguridad de que consumirán productos sanos.
Es una garantía en este sentido la creación de la Agencia Nacional para la Seguridad de los Alimentos que comenzará a funcionar a partir del 1 de enero de 2011 y deberá ser el órgano único para el control de calidad de los alimentos en el mercado nacional. Mientras tanto, tras las numerosas inspecciones de alimentos resultó necesario implementar algunas exigencias con respecto al contenido de los productos cárnicos y lácteos.
Los productores que se atengan a estos requisitos tendrán derecho a colocar etiquetas especiales que garantizan que el contenido de carne y de leche en los alimentos que comercializan se ajusta a las exigencias. Estos alimentos, a pesar de sus precios más altos, disfrutan de la demanda de nuestros compatriotas. Se trata del buen comienzo de una práctica que seguirá desarrollándose.
El objetivo de la citada Agencia es que, en última instancia, en el mercado se oferten únicamente alimentos de calidad e inofensivos para la salud de los consumidores. Creando esta agencia, Bulgaria cumple su compromiso como país miembros de la UE de, mantener un control coordinado sobre toda la cadena, desde la materia prima de la granja hasta el producto terminado en la mesa del consumidor. La creación de la agencia fue regulada por la Ley sobre los Alimentos, aprobada en 2007.
Los estudios sociológicos indican que un 93% de los búlgaros apoyan la creación de la agencia. Esta última aunará la actividad de 4 órganos hasta ahora existentes para el control sobre el mercado. La integrarán el Servicio Nacional Veterinario-Sanitario que será la espina dorsal de la Agencia, el Servicio Nacional de Protección Fitosanitaria, la Oficina Nacional para los Granos y los Forrajes y los departamentos del Ministerio de Sanidad que se ocupan de la alimentación sana.
Miroslav Naidenov, ministro de Agricultura y Alimentos, destaca: “No debemos creer que se trata de una iniciativa gestada en nuestras mentes hace sólo un año. Se trata de algo que intentaban hacer el gobierno anterior y el que lo precedió pero, por falta de consenso político, la idea no prosperó. Todos coincidimos en la urgente necesidad de esta agencia, en cuán importante es que el control sea unificado y, lógicamente, se ajuste a las más elevadas normas europeas vigentes para un país miembro de la UE”.
La creación de la Agencia Nacional para la Seguridad de los Alimentos implica enmendar 23 leyes relativas al sector agroalimentario. La actividad de control de la agencia abarcará a 647 mil empresas en el territorio de Bulgaria que se dedican a la transformación, la comercialización, la importación y la exportación de alimentos.
Según la doctora Venceslava Táseva de la Dirección de Seguridad de los Alimentos del Ministerio de Agricultura, con la creación de la agencia se reduce el peso económico sobre las empresas que producen y comercializan alimentos. En los casos en que hasta ahora el control era ejercido por dos órganos la supervisión estará ahora a cargo de un funcionario o de una comisión de la Agencia.
Para la creación de la agencia se ha aprovechado la experiencia de Alemania, Holanda y Lituania. Tales agencias para la seguridad de los alimentos existen en 16 del resto de 26 países miembros de la UE.
Según Tsvetan Dimitrov, viceministro de Agricultura, sería erróneo que los empresarios considerarán la flamante agencia como un poderoso aparato represivo. Con la creación de la agencia es respetada, por un lado, la exigencia europea de optimizar el control, y, por otro, las relaciones entre productores, comerciantes y órganos de control se basarán en una filosofía nueva.
Versión en español de Mijail Mijailov