Mil quinientos millones de euros de “dinero adicional” serán asignados a la educación y la ciencia en Bulgaria durante 2012. El de Educación es uno de los dos ministerios que, no obstante la crisis, ha tenido un aumento del presupuesto para el corriente.
La mayor cantidad de recursos serán asignados a la educación preescolar y escolar, así como al desarrollo de la ciencia. Para financiar la investigación científica global han sido destinados cerca de cien millones de euros. Estos medios se repartirán entre la Academia de Ciencias y la investigación científica desarrollada por los centros académicos en toda Bulgaria. En julio de 2011 fue reformada la Ley de la educación superior, con lo cual se han abierto de par en par las puertas de los centros académicos búlgaros para los estudiantes del extranjero deseosos de estudiar en este país. “Así el producto intelectual búlgaro será exportado al extranjero”, señala el ministro de Educación, Sergei Ignatov.
“Lo que hemos hecho en concreto ha sido liberalizar el régimen de validación de los grados y niveles de educación”, comenta el ministro. “Lo hacen las propias universidades y no el Ministerio, contrariamente a la práctica existente hasta ahora. No hace falta traducir los documentos si están expedidos en alguna de las lenguas más difundidas: inglés, español, francés, italiano, etc. Esto es importante porque ahorra tiempo y dinero. Hemos otorgado a nuestras universidades el derecho a la franquicia y ya tenemos dos universidades que han abierto sucursales en otros países. La Universidad de Medicina de Varna ha establecido una estructura propia en Kuwait que da formación en enfermería, y otra universidad búlgara ha abierto una filial en Chipre. Para fortalecer la conexión entre la empresa y la educación es de especial importancia para impulsar el proyecto de prácticas. Para ello en enero hemos procedido a reformas en las escuelas medias y en todos los centros de educación superior de Bulgaria”.
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Las universidades búlgaras implementan además los estudios de idioma inglés
Se trata de un proyecto por valor de 46 millones de euros que será realizado en 2012 y 2013. Todos los estudiantes escolares y universitarios tendrán al menos 240 horas de prácticas reales, cobrando una retribución por su trabajo. Las prácticas serán asesoradas por maestros y profesores jóvenes o bien por técnicos del sector empresarial que, posteriormente, podrán contratar a los universitarios para sus compañías. En enero han arrancado también proyectos en los ámbitos de educación y ciencia por valor de 267 millones de euros, financiados a través de programas europeos. Tienen por objetivo cualificar y perfeccionar la capacitación de los maestros escolares, y en 2012 tendrán 42 mil beneficiarios. El progreso tecnológico exacerba las disputas entre la educación y la empresa. Las compañías acusan al sistema de educación de no dar suficiente preparación a los futuros técnicos y especialistas, y asevera que los conocimientos de éstos son teóricos y carecen de orientación práctica.
“La gente se imagina la universidad como una torre de marfil del siglo XIX y se hace la ilusión de que todos quienes hayan accedido a esa torre son de gran importancia, se han dedicado a cuestiones abstractas y no se interesan por lo que ocurre fuera de la Universidad”, expresa el ministro Sergei Ignatov en defensa del sistema de educación. “La universidad moderna, sin embargo, existe y funciona en red, y se hacen grandes esfuerzos por superar ese concepto de su forma de ser. Este problema no es propio sólo de Bulgaria, existe en todo el mundo. Se está haciendo todo lo posible para que las escuelas profesionales y las universidades funcionen en red con el mundo empresarial. Ya tenemos buenas prácticas en este sentido. Muchas compañías hacen un seguimiento de los programas escolares y universitarios y dicen “tenéis buenos cursos y dais buenas conferencias pero nosotros necesitamos otra clase de especialistas”. La respuesta del sistema de educación es “magnífico, ofrézcannos docentes vuestros, monten en nuestra sede un laboratorio en el que los universitarios puedan adquirir los conocimientos necesarios y luego quédense con los especialistas que hayamos formado con su ayuda”.
Las universidades búlgaras y, en especial, las universidades técnicas y de medicina, van implementando de forma activa la enseñanza del inglés. Se van multiplicando los programas y las especialidades en que las clases se imparten en esta lengua.
“En estos tiempos difíciles de crisis económica, 2012 se perfila como un buen año para la educación y la ciencia en Bulgaria”, resume en conclusión el ministro de educación, Sergei Ignatov.
Versión en español por Raina Petkova