A causa de la huelga iniciada el lunes por los médicos generalistas, millones de búlgaros que abonan con regularidad sus cotizaciones al Seguro de Salud, se convirtieron en rehenes en la batalla entre galenos y Caja de Seguro de Salud. “No existe diálogo entre nosotros y la Caja”, argumentaron su postura los médicos y señalaron que los pagos atrasados de la retribución que se les debe por los últimos tres meses son razón de peso para dejar de trabajar normalmente.
“No tenemos con qué pagar los alquileres de nuestros consultorios, ni los salarios a las enfermeras, ni las facturas de la luz, calefacción central, agua, Internet”, explicaron los médicos de cabecera.
El Dr. Lubomir Kirov, presidente de la Asociación Nacional de Médicos Generalistas, señaló que antes de que se llegara a la protesta, que abarcó a casi todas las ciudades del país, fueron intentadas varias otras medidas, concebidas de forma tal que no perjudicaran a los pacientes. Se trata de declaraciones escritas remitidas a las autoridades, reuniones, protestas ante el edificio de la Asamblea Nacional, ante el Consejo de Ministros, ante la Caja Nacional de Seguro de Salud.
Junto con los problemas en torno al pago moroso de las sumas debidas a los generalistas, fue motivo del descontento, que se convirtió en huelga, la propuesta, formulada a comienzos de marzo por la Caja Nacional de Seguro de Salud, de reducir las sumas asignadas a actividades de monitoreo y profilaxis, con el fin de realizar ahorros.
“No se deben violar las leyes, como es violada la Ley del Seguro de Salud. No se deben violar las reglas del Acuerdo Marco Nacional, y es que se violan”, argumenta las acciones de los médicos generalistas el Dr. Lubomir Kirov. “No se deben retener durante meses millones de levas. Es el dinero de todos nosotros, los búlgaros que pagamos nuestras cotizaciones al Seguro de Salud. Todas estas infracciones estorban el trabajo normal de los médicos y los convierten de médicos en funcionarios y poco menos que en mendigos.”
Y sigue diciendo que la protesta no es sólo como médicos, sino también como ciudadanos, porque cualquier médico puede verse en el papel de paciente y cualquier médico paga sus impuestos y cotizaciones.
“La mayor parte de los pacientes comprende, dice el Dr. Kirov, que la protesta no va sólo en nuestra defensa, sino también en la suya. Por esto confiamos en que nos ayuden también las organizaciones de pacientes”.
Cuando a mediados de semana el primer ministro, Boiko Borisov, declaró oficialmente que a la Caja Nacional de Seguro de Salud se le habían transferido las sumas necesarias para pagar las deudas atrasadas y que la Caja empezaba inmediatamente a pagar a los médicos generalistas, las protestas terminaron. Sin embargo, los médicos son categóricos de que están dispuestos a volver a parar de trabajar si no son atendidas sus otras reivindicaciones: que no disminuyan los recursos asignados a exámenes de prevención y que aumenten los destinados a consultas y análisis.
Al mismo tiempo ha transcendido que por resolución del Gobierno, a partir del 1 de abril, la cotización al Seguro de Salud sube en un 2%. Se espera que con los ingresos por concepto de esta subida sean recaudados unos 150 millones de euros para gastos adicionales de la Caja de Salud en lo que queda de año.
Versión en español de Venceslav Nikolov