Con iniciativas variadas el 9 de mayo toda Bulgaria celebra el Día de Europa. La conmemoración de esta fecha en el país se ha iniciado en 1990, y en 2012 se produce al cabo de cinco años y medio de pertenencia de Bulgaria a la UE. La fecha es un motivo de celebraciones, pero también motivo de reflexión.
Durante el régimen totalitario los búlgaros celebrábamos el 9 de mayo como el Día de la Victoria sobre el Fascismo. Los actos conmemorativos se organizaban por el gobierno y eran muy ideologizados. A diferencia de entonces, hoy celebramos el 9 de mayo como el Día de Europa de manera espontánea, sin ideología y con eventos muy variados.
Este año, por ejemplo, en la capital Sofía el programa ha comprendido una discusión pública en la Universidad San Clemente sobre la entrada de Bulgaria en la UE y la perspectivas ante el proyecto europeo; la inauguración de lunas Jornadas del Cine Europeo; una simpática interpretación del himno de la UE, la Oda a la Alegría, por orquestas escolares y municipales frente al Teatro Nacional “Ivan Vazov”; una fiesta deportiva para niños y jóvenes con discapacidades, organizada por la Academia Nacional de Deportes; y muchas actividades más en todo el país.
El Día de Europa no impide celebrar también el Día de la Victoria contra el Fascismo, celebrado sobre todo por organizaciones políticas y públicas. En algunos centros poblacionales como, por ejemplo, en la ciudad de Yambol, ambas celebraciones son coordinadas y organizadas por el ayuntamiento. Las dos celebraciones no se excluyen mutuamente y no polarizan la sociedad. Dos décadas después del fin del totalitarismo, ésta es tolerante y pluralista.
El Día de Europa ofrece suficientes razones para celebrar. Cinco años y medio después de la entrada en la UE, Bulgaria ocupa de una manera digna su lugar natural en Europa. Es parte de una de las comunidades más prósperas del mundo. Sólo de los Fondos Estructurales de la UE en el período 2007-2013 a Bulgaria le han sido asignados unos 6 700 millones de euros, y en el siguiente período programado la UE ha prometido aun más fondos.
El acceso de los ciudadanos búlgaros a los mercados laborales nacionales de los países comunitarios todavía no está liberalizado pero, aún así, en los países de la UE trabajan cientos de miles de búlgaros que envían a la patria remesas cuyo valor supera las inversiones extranjeras hechas en el país.
Sin embargo, el Día de Europa, es también motivo de reflexión de connotaciones algo escépticas. Aunque es parte de una de las comunidades más prósperas del mundo, Bulgaria es el miembro más pobre de la UE. Ésta le asigna miles de millones de euros pero el país no logra utilizarlos en una medida suficiente y así la sociedad no siente en un grado suficiente las ventajas de la entrada en la unión.
Bulgaria es todavía objeto de monitoreo constante en los ámbitos de Justicia e Interior, lo cual es un síntoma de insuficiente confianza por parte de la unión. El país todavía no ha sido aceptado como miembro del espacio Schengen de libre movimiento de personas, bienes y capitales debido a sospechas de corrupción y delincuencia organizada.
Sin embargo, la manera en la que la sociedad búlgara celebra el Día de Europa demuestra que el optimismo prevalece sobre el pesimismo en su actitud respecto a la UE, y esto es una premisa importante para recuperar el ímpetu que caracterizó su entrada en la unión.
Versión en español por Ruslana Váltcheva