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publicado miércoles, 04 de julio de 2012 10:35
Radio Bulgaria Sociedad Ecología y ciencia

¿Hay muchos delfines en el mar Negro? 

© Foto: Archivo

Nuestros padres nos contaban sus recuerdos de delfines jugueteando entre las olas del mar Negro, y detrás de ellos, los barcos pesqueros. En nuestros propios recuerdos de finales del siglo 20, ya no hay delfines ni barcos pesqueros… Los hermosos mamíferos, tan inteligentes, ya habían desaparecido. Hoy el idílico cuadro del pasado puede ser contemplado una vez más desde la costa. Sin embargo, hay un nuevo problema, y es que los pesqueros acusan a los delfines de comerse el pescado y no dejar nada para ellos.

¿Es excesivo el número de los delfines en las aguas búlgaras del mar Negro?

Más bien no, todo lo contrario, contestan expertos. Los delfines han reaparecido en la costa búlgara del mar Negro pero su población es críticamente escasa. El que la captura de los pescadores sea cada vez menor no es resultado de la golosidad de los simpáticos mamíferos marinos sino una triste consecuencia del decrecimiento crónico de las reservas piscícolas en el mar Negro. En esta cuenca marítima semi cerrada se dan tres especies de delfines: el común, el delfín mular y el más pequeño, Phocoena phocoena relicta. Las dos últimas especies se pueden ver las más de las veces en proximidad a la orilla; el delfín común habita el mar abierto. El delfín es el único representante de los cetáceos odontocetos en el mar Negro, y está en la cúspide de la cadena alimentaria. Tiene enemigos naturales, al margen del hombre, señala el ecólogo Dimitar Popov, de la Asociación Balcanes Verdes.

© Foto: wikipedia.org

Marsopa común (Phocoena phocoena)

“Hasta 1966 en Bulgaria y en los demás países limítrofes del mar Negro existían flotas de captura de delfines que mataban gran cantidad de estos mamíferos, recuerda el ecólogo. Los delfines se utilizaban para fines industriales, más que nada para producir grasa y también componentes para los forrajes para la ganadería. Según informan fuentes científicas, hacia los años 60 del siglo 20 la población de los cetáceos en todo el mar Negro era entre un millón y dos millones de individuos. Más tarde esta población disminuyó críticamente y fue prohibida la captura del delfín. Turquía fue la última en sumarse a esta veda, en 1983. Lamentablemente, la tendencia al decrecimiento de la población de cetáceos en el mar Negro se mantiene también después de introducida esa prohibición.

© Foto: BGNES


Es que fue decretada demasiado tarde. Se estima que el mínimo bruto de la población de delfines fue alcanzado a finales de los años 80 y comienzos de los 90 del siglo pasado. La causa principal de la desaparición de los delfines es la disminución de las reservas piscícolas debido a la contaminación del mar Negro, en el que desembocan cuatro de los mayores ríos europeos: el Danubio en el extremo oeste del mar, y el Dnieper, el Dniester y el Don desde Ucrania y Rusia, en el extremo este.

La causa principal de la disminución de las reservas piscícolas, que causa alarma entre los pescadores, es la contaminación del mar Negro, reitera Dimitar Popov. Se conoce que la zona en que hay vida en este mar es una capa de agua no muy gruesa debajo de la superficie que va estrechándose continuamente. Ello se debe a que aún no ha sido resuelto el tema de la purificación de las aguas residuales de los países ribereños de este mar.

Bulgaria es el país con mayor número de estaciones potabilizadoras a lo largo de la costa, seguida por Rumanía. Estos dos países comunitarios tienen la obligación de aplicar rigurosamente la legislación comunitaria en materia de protección ambiental. Lamentablemente no se puede decir lo mismo de los demás países limítrofes del mar Negro: Turquía, Georgia, Ucrania y Rusia.

No existe un estudio completo de la población de los delfines en el mar Negro. Se supone que oscila entre 100 mil y 200 mil ejemplares. La mayor concentración se observa en proximidad a las costas de Turquía y Georgia, donde hibernan los simpáticos mamíferos marinos.

© Foto: Archivo


¿Y cuántos delfines hay en las aguas marítimas de Bulgaria?

Debido a la fuerte migración de estos mamíferos es difícil dar una respuesta concreta. Habida cuenta que la costa búlgara tiene no más de 500 kilómetros de longitud, se puede afirmar que por aquí pasa no más de la tercera parte de toda la población de delfines del mar Negro, opina el ecólogo Dimitar Popov. La asociación Balcanes Verdes a que él pertenece está por iniciar un proyecto piloto, que durará ocho meses, para recabar más información sobre este tema.

La finalidad es realizar por primera vez en Bulgaria una expedición a lo largo de la costa sur y reunir material fotográfico sobre las aletas de los cetáceos. Así elaboraremos el primer catálogo de los individuos fotografiados en esta parte del mar. Este método se utiliza ampliamente desde hace tiempo por los países oceánicos para investigar los cetáceos y crear los llamados pasaportes individuales. Posteriormente la identificación fotográfica se utiliza para hacer un seguimiento de sus futuras migraciones, caso de que sean captadas por las cámaras en otros sitios. Se hacen tomas de las aletas dorsales de los delfines que en su caso son algo parecido a las huellas dactilares en los humanos. La aleta dorsal de cada individuo tiene rasgos propios como pigmentación específica, cicatrices de mordeduras u otras heridas, etc. Sin embargo es preciso hacer las fotografías con mucha calidad para poder registrar claramente estos rasgos individuales. De las tres especies que habitan el mar Negro, la más apropiada para este fin es la del delfín nariz de botella o bufeo puesto que tiene la aleta dorsal más grande.

© Foto: wikipedia.org

Delfín mular (Tursiops truncatus)

¿Recibirán nombres propios los individuos fotografiados?

“En un comienzo tendrán números, pero es muy posible que empecemos a bautizarlos”, contesta el ecólogo de la ONG Balcanes Verdes. Las expediciones se centrarán más que nada en la zona de los cabos Emine y Maslen Nos, donde existen sitios idóneos para acechar los delfines, en la parte sur de la costa búlgara del mar Negro. En la parte norte ya se ha realizado semejante estudio en 2003 y 2004. Datos fotográficos sobre los delfines serán reunidos simultáneamente también por estudiosos rumanos en la costa rumana del mar Negro. El único paúis limítrofe de este mar que ya ha diseñado su catálogo de delfines fotografiados es Ucrania.

Nuestro propósito es, tras el experimento con este método, proponerlo para que sea incluido como herramienta del Sistema Nacional de Monitoreo Biológico que efectúa la Agencia Ejecutiva de Medio Ambiente, manifiesta en conclusión el ecólogo Georgi Popov de la ONG Balcanes Verdes. 

Versión en español por Raina Petkova

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