En opinión del ministro búlgaro de Bosques y Aguas, Miroslav Naidenov, son alentadores los primeros resultados de la reforma del sector forestal efectuada a mediados del año pasado. Por primera vez han sido separadas las funciones de control, encomendadas a la Agencia para los Bosques, de las funciones netamente económicas confiadas a seis empresas forestales en las que ha sido concentrado el gran número de semejantes empresas menores que funcionaban con anterioridad a la reforma.
El efecto es que el ejercicio 2011 ha sido el primero con beneficios registrados por el sector forestal, que en los últimos años ha funcionado a base de subsidios del Presupuesto Público. En 2011 los ingresos por concepto de madera han constituido el 90% del total de ingresos de las haciendas forestales, habiendo registrado un aumento del 14% frente a 2010.
El ingeniero Yuri Mikov, director de la Empresa Forestal Pública del Noroeste de Bulgaria comparte el optimismo del ministro Naidenov. La hacienda que él administra es la más pequeña de las seis creadas en el país con la reforma. Su territorio es el más pequeño, y el porcentaje de las áreas forestales en él es el más bajo. Por esta razón el volumen de la madera obtenida por ella es de dos a tres veces inferior a la obtenida por las cinco restantes empresas forestales concentradas.
Sin embargo, el ingeniero Mikov concibe todo esto como un desafío en el esfuerzo de las haciendas forestales por aumentar sus ingresos mediante otras actividades, al margen de la producción de madera. Así se podrán conservar mejor los bosques que constituyen una fuente inapreciable de servicios ecológicos para la sociedad como son la regeneración de los recursos hidráulicos, la incidencia en el clima del territorio, la preservación de la biodiversidad, el funcionamiento como áreas de ocio y esparcimiento, y factor parta la mejora de la salud de la población.
Los bosques son una fuente de vida y debemos preservarlos, opina el ingeniero Mikov. Aunque menor en territorio, el fondo de bosques que administra la Empresa Forestal Noroccidental se caracteriza por una gran diversidad y riqueza de especies.
© Foto: María Dimitrova
El ingeniero forestal Yuri Mikov en la sala de trofeos de la Hacienda Cinegética de Vitinia, próxima a Sofía
Puedo afirmar con toda certeza que los mejores bosques de hayas seculares se encuentran en nuestra zona, al pie de la cima Kom, a lo largo de la cresta de la Cordillera Balcánica, desde la localidad de Apriltsi hasta la de Godech. Creo que en nuestro territorio se han conservado las mejores hayas. No son grandes las áreas pobladas por esta especie y por ello hacemos un esfuerzo especial por conservarlas. En nuestro territorio está también la única Base Productora de Frutos de la haya para la reproducción de la especie. Tenemos asimismo grandes áreas de coníferos, que sin embargo son producto de la reforestación artificial, mientras las áreas de hayas son auténticos bosques seculares de una especie fagácea local.
En las localidades de Belogradchik y Vidin tenemos también buenos bosques de roble, no muy extensos por cierto. Cabe señalar que poseemos las mayores extensiones de bosques de álamos en todo el país: unos 290 kilómetros cuadrados. El territorio de nuestra hacienda se caracteriza por una gran variedad de la flora y de la fauna cinegética. Si partimos de la localidad de Apriltsi, donde se da el oso pardo y una importante población de cabra montesa, y seguimos en dirección oeste y norte, toparemos con ciervos reales, gamos, corzas, jabalíes, muflones y otras especies de caza mayor. Hay también algunos habitáculos de faisanes, mayormente en la ribera del Danubio. Una ventaja de la nueva organización del sector forestal es la concentración de las funciones silvicultoras y cinegéticas en una misma hacienda, porque se trata de dos actividades interrelacionadas. Los argumentos del ingeniero Mikov son contundentes:
En el momento en que se inicia la temporada de caza es más fácil. Esta paralización provisional de la actividad económica es aún más importante en los períodos de celo que para los gamos es el mes de agosto y para los ciervos es septiembre… Las zonas de apareamiento de los animales se conocen, están cartografiadas y procuramos que al menos un mes antes del período de celo en proximidad a esas zonas no trabajen taladores y no haya ruido que perturbe a los animales, para que puedan aparearse y transmitir su valioso material genético. Cuando la misma persona administra los procesos concernientes el bosque y los concernientes los animales, es mucho más fácil regular las actividades con ayuda de calendarios que especifiquen dónde, cuándo y qué trabajos se pueden realizar.
El turismo cinegético genera alrededor del 5 ó 6% de los ingresos de las empresas forestales. De momento el 90% de los beneficios siguen siendo generados por la obtención de madera. En la mayoría de los países europeos esta correlación es más equilibrada: del 50 al 70% de los ingresos es generado por la obtención de madera, y del 40 al 30%, por otras actividades.
El ingeniero Mikov está convencido que se deben buscar maneras de disminuir el peso de la madera en la economía de las haciendas forestales. En su opinión, lo justo sería que a cambio de los servicios ecológicos que prestan los bosques a la sociedad, el Estado destine a estas haciendas parte de las tasas y cánones recaudados por concepto del uso del agua, de las primas concesionarias por la explotación minera y otras. Una buena alternativa sería aprovechar la madera residual como biomasa para la producción de energía eléctrica y térmica.
En los bosques hay semejante biomasa, pero la madera residual no sería suficiente. Por eso conviene buscar fuentes de biomasa al margen de la rendida por los bosques, por ejemplo la paja de la producción cerealera, los residuos del cultivo de girasol o maíz, etc. Conviene no presionar los bosques para que generen más y más madera. Hay que cultivar especies arbóreas especiales apropiadas para los nuevos métodos de obtención de bioenergía. Podrían ser especies de rápido crecimiento tales como la acacia o algunas variedades del álamo. En lugar de talar los bosques, sería mejor crear plantaciones de especies arbóreas productoras de biomasa. Sembrar y talar, como en la agricultura, donde se siembra y se siega…. ¿Por qué el director de la Hacienda Forestal del Noroeste de Bulgaria estima que de momento la madera residual de los bosques sería insuficiente para alimentar al 100% las instalaciones productoras de bioenergía?
Pues porque para el aprovechamiento económicamente ventajoso de la madera residual de los bosques hacen falta máquinas y equipos especiales para triturarla la masa sobre el terreno, en las propias áreas de tala. Luego la masa triturada debe ser transportada con contenedores especiales hasta las instalaciones incineradoras. Para que la maquinaria especializada pueda acceder a las áreas de tala hacen falta caminos de bosque, que de momento no son disponibles. Por eso buena parte de los trabajos de tala los realizan brigadas de gitanos con carros “todo terreno” tirados por caballos.
La hacienda que dirige el ingeniero Mikov está negociando con la compañía Electricite de France, que se propone generar energía a partir de biomasa en la zona de la ciudad búlgara de Oriájovo, en la ribera del Danubio.
La empresa desearía cultivar por sí misma especies arbóreas de rápido crecimiento. La ayudaremos proporcionándole plantones y estacas que plantaremos para ellos. Por otro lado suministraremos la madera residual de que disponemos. El ingeniero Mikov está considerando la posibilidad de que la hacienda forestal que dirige se dedique al cultivo de especies arbóreas para biomasa. “La experiencia mundial ha demostrado que éste será el futuro”, expresa.
Versión en español por Raina Petkova