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publicado martes, 31 de agosto de 2010 15:10
Radio Bulgaria Sociedad Ecología y ciencia

Ecologistas limpiaron la región de los Siete Lagos de Rila 

© Foto: Iva Délcheva

Los Siete Lagos de Rila son un evidente ejemplo de conflicto ecológico y fuerte influencia negativa del ser humano sobre el valioso territorio de la montaña.
Entre el 24 y el 29 de agosto unos 80 ecologistas y amantes de la naturaleza limpiaron la región de los Siete Lagos de Rila, uno de los rincones más pintorescos de la montaña de Rila, en el sur de Bulgaria, gran parte de la que tiene un estatuto de Parque Nacional Protegido. Los voluntarios retiraron de allí unas 2 toneladas y media de residuos, almacenados durante décadas en los basureros improvisados o cerca de los senderos turísticos.
Los organizadores de la Asociación Ecologista “Por la Tierra” realizan semejante iniciativa por decimotercer año consecutivo en las montañas búlgaras y hasta el momento han librado la naturaleza de 50 toneladas de desechos.
La transportación de residuos de los lugares de difícil acceso en las montañas búlgaras no está bien reglamentada y ésta es la causa de la situación actual. Mediante su trabajo voluntario los ecologistas quieren “echar una mano” a los administradores de albergues y refugios para eliminar la basura acumulada esperando de esta manera ayudarles en su trabajo y motivar a la gente a no admitir “reincidencias” de este tipo.
Pero también la directiva de los Parques Nacionales debe ejercer un control más estricto sobre estas actividades, opina Filka Sekúlova de la Asociación “Por la Tierra”.

“Más contaminada estaba, como era de esperar, la región del quinto lago, “El Riñón”, que es el más accesible mediante el teleférico recién construido que comunica el albergue “De los pioneros” con el albergue “Los Siete Lagos” – señala ella. – Resultó que en el circo de los lagos recogimos 250 sacos de residuos, lo que equivale a unas 2 toneladas y media, predominantemente de vidrio, piezas de metal, plástico y otros desechos inusuales como zapatos, ropa, incluso electrodomésticos, abandonados y casi carcomidos entre los pinos y arbustos. Por un lado, nuestra iniciativa tenía como objetivo recoger todos los residuos en lugares de difícil acceso, y por otro, llamar la atención de nuestra sociedad sobre este grave problema”.
Según los ecologistas, los Siete Lagos de Rila, denominados emocionalmente “los ojos azules de Rila”, son un evidente ejemplo de conflicto ecológico y fuerte influencia negativa del ser humano sobre el valioso territorio de la montaña. La urbanización acelerada de la región después de la puesta en explotación de un teleférico entre dos de los albergues, la contaminación de residuos sólidos urbanos y de alimentos, la erosión de los senderos y el empantanamiento de los lagos son una grave amenaza para aquella región emblemática de la naturaleza búlgara.
Las organizaciones ecologistas opinan que dicho teleférico es innecesario y causa daños irreparables a la naturaleza. Por esta razón se niegan a usarlo y para transportar los residuos recogidos utilizaron caballos y vehículos todoterreno.

“A nuestro juicio, este teleférico es ilegal, ya que no tiene la necesaria evaluación del impacto ambiental – aclara la señorita Sekúlova. – Después de su construcción la concurrencia del lugar aumentó diez veces. El último sábado, el día 28 de agosto, por ejemplo, en el circo de los lagos había unas 4 ó 5 mil personas, un número mucho mayor del que puede soportar esta región. Por el acceso facilitado, aquí empezó a venir gente no preparada para las condiciones de la montaña, que tira por todos lados colillas, vasos de plástico y otro tipo de basura. La mayor presencia de gente en este lugar lleva al aceleramiento de la erosión, al derrumbe de más tierra y fango en los lagos que como consecuencia de ello empezaron a empantanarse. El problema es que, una vez iniciado, el proceso de empantanamiento es muy difícilmente reversible.”

¿Permitiremos que “se nublen” y poco a poco desaparezcan “los ojos azules” de Rila, un lugar con importancia simbólica para la belleza de la naturaleza búlgara? Ésta es la pregunta y la preocupación de los ecologistas búlgaros que buscan el apoyo de la Comisión Europea para que se ponga fin a la paulatina urbanización de los Parques Nacionales Búlgaros, entre los que ocupa el primer lugar la hermosa Rila, la montaña más alta de los Balcanes. 

Versión en español de Tatyana Petrova

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