No hace mucho la CE publicó un informe sobre la gestión de los residuos en los países miembros de la unión. Grecia es la que peor gestiona esta materia, seguida por Bulgaria. El estudio revela enormes diferencias en las prácticas existentes en los distintos países, y la línea divisoria entre los que hacen bien las cosas y los que no, pasa entre los llamados miembros nuevos y miembros viejos de la unión. Según el documento, en seis países: Austria, Bélgica, Dinamarca, Alemania, Holanda y Suecia, se depositan en vertederos apenas el 5% de los residuos. Dichos países cuentan con sistemas bien desarrollados para el procesamiento de los desechos, disponen de suficiente capacidad industrial para ello y resuelven de la mejor manera el problema de los residuos biodegradables. En el otro polo están los países de políticas deficientes en esta área, que no limitan el volumen de los residuos generados, no prevén alicientes por evitar la deposición de los desechos en vertederos y no cuentan con la infraestructura necesaria para la gestión de los residuos. En estos países gran parte de los desechos son enterrados, lo cual es indicativo de que el reciclaje y las demás vías para la reutilización de los materiales contenidos en los residuos son menospreciados de forma sistemática.
Al comentar este estudio realizado por la CE, el comisario de Medio Ambiente, Janez Potočnik, manifestó: Muchos países comunitarios siguen depositando en vertederos enormes cantidades de residuos sólidos urbanos. De hecho practican la peor variante para su gestión, no obstante la existencia de mejores alternativas y de fondos estructurales para su financiación. Se botan en los basureros valiosos recursos, se desaprovechan posibles beneficios económicos, no se crean puestos de trabajo en el sector encargado de gestionar los residuos, se causan daños a la salud humana y al medio ambiente. Semejante postura es difícilmente defendible en las circunstancias económicos de la actualidad.
La gestión de los residuos es un problema que Bulgaria afronta desde hace tiempo, señala el más reciente informe del gobierno sobre el estado del medio ambiente en el país. La cuestión es qué tan soportable es para la población de cada país el precio social a pagar por la buena gestión de los residuos, ha comentado la ministra búlgara de Medio Ambiente, Nona Karadzhova. En su opinión, la nueva ley sobre la gestión de los residuos, aprobada no hace mucho, es un importante paso de avance hacia mejores prácticas. Esta opinión no es compartida por el Partido Verde que estima que la ley no contempla suficientes alicientes para la gradación correcta de las vías para solucionar el problema limitando, en primer lugar, la generación de residuos, ofreciendo posibilidades para su reutilización o reciclaje y, admitiendo apenas en el tercer lugar su deposición.
Probablemente la Comisión Europea intervenga en las discusiones en torno a este problema, ya que está diseñando hojas de ruta para cada uno de los diez países miembros con malos resultados en la gestión de los residuos. Dichas hojas de ruta serán debatidas con las Autoridades Nacionales en seminarios bilaterales en otoño de este año. El primero tendrá lugar en Praga, el 19 de septiembre. Las Hojas de Ruta ayudarán a difundir las mejores prácticas y recogerán recomendaciones específicas para cada país miembro. La CE busca maneras de aprovechar los fondos estructurales de la unión colocando el acento sobre los objetivos comunitarios en la gestión de los residuos.
En el período 2014-2020 los subsidios en este ámbito se concederán prioritariamente para la prevenir la generación de residuos y potenciar la reutilización y el reciclaje. Será tolerada la incineración para generar energía. El enterramiento y la quema sin aprovechar la energía generada serán admitidos únicamente como medidas extremas.
Versión en español de Raina Petkova