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publicado jueves, 17 de mayo de 2012 12:14
Radio Bulgaria Sociedad Ecología y ciencia

Disminuyen las aves en las tierras agrícolas 

© Foto: BGNES

En estos tiempos en que a diario desaparecen especies animales y vegetales, es normal que monitoreemos con especial atención el estado de las especies raras y amenazadas.
No obstante, es igualmente interesante saber también qué ocurre con las especies más comunes y más difundidas, porque precisamente ellas son las que nos ofrecen un diagnóstico veraz del estado del medio ambiente. El mejor indicador en este sentido son las aves. Por ello la Comisión Europea recomienda a todos los países miembros monitorear con regularidad su población de las aves comunes más difundidas. Habitualmente éstas habitan los bosques, las tierras agrícolas y las zonas de características mixtas. En Bulgaria el primer estudio de esta índole se realizó en el período 2005-2010 y fue efectuado por la Sociedad Búlgara de Protección de las Aves. Aquel censo resultó el más representativo no solo de los Balcanes sino también de toda Europa Oriental, donde el estado de las poblaciones plumadas sigue siendo mejor que en la parte occidental del Viejo Continente, afirma Nikolai Petkov, doctor en ciencias biológicas y participante en este proyecto por la Sociedad Búlgara de Protección de las Aves.

¿Cuáles son las principales conclusiones de este estudio que ha durado seis años?

Los expertos han registrado en las regiones estudiadas la presencia de 204 especies de aves ampliamente difundidas. Es la mitad de la riqueza avícola de Bulgaria que incluye más de 400 especies de plumados.
Los participantes en el proyecto investigaron en detalles el estado de sólo 38 de estas especies, las más características. No dieron abasto para más…
La tendencia general es alarmante: en 2011 fue detectada una disminución de estas especies en un 17% frente al año 2005. A finales de 2009 el decrecimiento registrado fue de 14% frente al primer año del estudio. La tendencia es más que clara e incluye las tres áreas de difusión de las aves: los bosques, las tierras agrícolas y las zonas de características mixtas.
El 26% de las especies ampliamente difundidas que fueron objeto de este estudio habitan los bosques; el 44,7% habitan las tierras agrícolas. De ahí el interés por estudiar las especies avícolas comunes precisamente en las zonas rurales, porque en la práctica éstas son el habitat de casi la mitad de los plumados.
En las zonas forestales y en las mixtas los estudios realizados no son aún lo suficientemente fidedignas puesto que se ha monitoreado la población de un número mucho menor de especies plumadas. De las 38 especies de aves comunes, el 34% sufre un decrecimiento de la población, y apenas un 5% aumenta en número.

¿Qué sucede con las aves en las zonas agrícolas?

En su caso ha sido registrado un decrecimiento del 16%. Esta tendencia se ha reforzado desde la entrada de Bulgaria en la UE, en 2007, con el inicio de los pagos de subsidios al sector agrícola que movieron a algunos agricultores a convertir parte de los pastizales montañosos en áreas de labranza con lo cual las aves comunes que anidaba allí fueron deslazadas , al igual que las aves de rapiña a que servían de alimento.

¿Cuáles son las especies de aves más afectadas en los espacios rurales?

“Una de ellas es la abubilla (upupa epops) que ha disminuido en casi 30%. La tórtola europea (Streptopelia turtur) también ha disminuido en más del 30%, dice Nikolai Petkov de la Sociedad Protectora de las Aves. Algunas especies como la el estornino pinto (Sturnus vulgaris) y el gorrión común, que estamos habituados a ver continuamente a nuestro alrededor, también van disminuyendo vertiginosamente. Su decrecimiento es del 40%. Otra especie, menos conocida, es la del vencejo común (Apus apus), que registra una tendencia negativa de menos 70%”.
Felizmente han sido detectadas especies que, en lo que va del 2005 a esta parte, han aumentado en población y se encuentran en un estado sostenible:

“La curruca zarcera (Sylvia communis) y la tórtola rogenca (Streptopelia orientales) tienen un considerable aumento de número. De momento desconocemos cuál es la razón de ello. Por primera vez hay especies como la golondrina rural común (hirundo rustica) y el ruiseñor (Luscinia megarhynchos) que, en comparación con períodos anteriores, han logrado una población sostenible”.

El mencionado estudio se realiza para conocer las principales tendencias en la difusión de las llamadas aves comunes y trazar medidas para superar los fenómenos y prácticas negativos.
Los defensores de las aves en Bulgaria consideran que hoy en día es muy importante dedicar atención especial a estas aves que habitan las zonas rurales porque en estos momentos el país está definiendo los criterios para dar subsidios a los agricultores en el próximo período presupuestario de la UE (2014’2020). A veces hacen falta pequeñas reformas para conciliar los intereses de los agricultores y de los protectores de las aves. Edita Difova, especialista en agroecología, integra el equipo del Ministerio de Agricultura que está elaborando los nuevos criterios nacionales de buenas prácticas ecológicas para la obtención de subsidios de la UE. Las reformas que ella ha propuesto han sido aceptadas.

¿En qué consisten dichas reformas?

Hasta ahora existía el requisito de que las ayudas para el mantenimiento de los pastizales se otorgaran únicamente si todos los arbustos en el pastizal fueran arrancados. Resulta, sin embargo, que en las tierras de alto valor natural como son las incluidas en la Red Natura 2000 y las áreas protegidas, es muy importante que en los pastizales existan grupos de arbustos que ya podrían ocupar el 25% del terreno. Precisamente en ellos se posan y anidan las aves , o bien encuentran cobijo los animalillos que sirven de alimento a las aves de rapiña, explica la agroecóloga. Entre éstas últimas hay algunas especies menos difundidas como el águila real y el buitre leonado.

Para preservar a las ocas que hibernan en Bulgaria hay que sembrar de cultivos cerealeros no menos del 50% de las áreas labradas. Se trata únicamente de las tierras agrícolas de alto valor natural. Precisar de esta forma los criterios de agroagricultura en Bulgaria es muy importante también porque, debido a su gran diversidad biológica, este país tiene una mayor responsabilidad de cara a la preservación de la diversidad nivel europeo, estima Yordan Hristov, responsable del monitoreo de los plumados de la Sociedad Búlgara de Protección de las Aves.

“Bulgaria es uno de los puntos álgidos desde la perspectiva de la preservación de estas especies muy difundidas en Europa. Por ejemplo el alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio) está en el Libro Rojo de las aves desaparecidas en muchos países de Europa Occidental, en otros se da muy raras veces, mientras que en Bulgaria sigue siendo un ave muy difundida. Sin embargo también su población ha decrecido en un 16%. De ahí nuestra responsabilidad de última fortaleza para este especie. Espero que no lleguemos a los niveles de pérdida de biodiversidad de aves comunes que han sufrido muchos países de Europa Occidental, pero hay que tener presente que esta tendencia se perfila también en nuestra tierra”. 

Versión en español de Raina Petkova

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