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publicado miércoles, 04 de agosto de 2010 13:28
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Bulgaria se atrasa en el turismo de acampada 

Según datos de la Eurostat Bulgaria es, de toda la UE, el país con el más escaso desarrollo del turismo de acampada.

El turismo de acampada se afirmó en Europa como un tipo de industria rentable. Este tipo de descanso “verde” se va transformando en forma de vida para un número cada vez mayor de europeos. Cada verano esas personas cruzan el Viejo Continente en pos de nuevos y acogedores rincones en los cuales instalar sus tiendas de campaña o aparcar sus caravanas para descansar en el regazo de la naturaleza. Sin embargo, cuando esos viajeros llegan a Bulgaria se quedan sorprendidos y, en ocasiones, decepcionados. Es que los campings búlgaros que se ajustan a las normas europeas se pueden contar con los dedos de una mano, y el resto se encuentra en estado deplorable.
Según datos de la Eurostat Bulgaria es, de toda la UE, el país con el más escaso desarrollo del turismo de acampada. No más de 68 mil turistas optaron por descansar en tiendas de campaña en 2008. La cifra representa un escaso 0,4% del número de las pernoctaciones en los centros vacacionales búlgaros en ese período. A título de comparación, en Dinamarca, país de clima bastante más frío, un 43% de los turistas pasaron sus vacaciones en zonas de camping. Además, Bulgaria, por el número de sus campings, apenas 13, ocupa el penúltimo puesto en la UE, según el estudio de la Eurostat. Sin embargo, probablemente se trate de las instalaciones renovadas puestas en conformidad con las normas modernas e incluidas en las redes de información europeas sobre las zonas de acampada, ya que el número efectivo de los campings en Bulgaria es muy superior.

Algunos de éstos no han sido reparados desde hace una veintena de años y uno debe conformarse con un montón de incomodidades para acampar allá. Y, ¿qué decir de las decenas de instalaciones de la época socialista anterior a 1989, en pleno abandono. La verdad es que los años de la transición han tenido un impacto nefasto en el turismo de acampada. La construcción indiscriminada de hoteles que convirtió en irreconocibles numerosas zonas montañosas y del litoral del mar Negro afectó asimismo las zonas de acampada en el seno de la naturaleza virgen. En esas zonas aparecieron decenas de lujosos complejos hoteleros, casinos, salas de bingo, discotecas.
No obstante ello, en Bulgaria también se pueden encontrar campings bien acondicionados que no se pueden quejar en absoluto de falta de turistas. Un paseo por el litoral sur del mar Negro ofrece pruebas contundentes de ello. En pleno verano una buena parte de los campings en las afueras de las ciudades de Burgás y Sozopol están atiborrados de turistas. Las reservaciones se hicieron ya en primavera, dicen los gerentes. Tal es el caso del camping “Arapia”, zona preferida por los aficionados a descansar a cielo raso: “Todo está repleto a rebosar ahora, tanto las caravanas como las tiendas de campaña”, dice Toni Náskova, dueña de un pequeño chalet en las inmediaciones del camping. Le cuesta a uno encontrar áreas libres en su recinto y si lo consigue es sólo para 2 o 3 días. Todo ha sido reservado y pagado por anticipado. Sólo hay menos clientes en los restaurantes y chiringuitos. Todo parece indicar que la gente tiene apuros financieros. En ese camping también descansan turistas extranjeros que siempre vuelven a traer a otros. Confiesan no haber podido imaginar la existencia de tal rincón paradisíaco. Llama la atención que los extranjeros no andan bien informados sobre el potencial existente en Bulgaria para este tipo de turismo”.

“Arapia”, “Yug”, “Delfín” y “Silistar” son las zonas de acampada más concurridas en el litoral sur del mar Negro. En las afueras de Varna, capital marítima de Bulgaria en la costa norte del mar Negro, también se pueden encontrar rincones agradables, si bien no tan frecuentes, donde uno puede instalar su tienda de campaña en un bosquecito umbrío cercano a la franja playera. En esas zonas es muy probable que uno se tope con holandeses, franceses, ingleses, polacos, checos, entre otros turistas de la UE. Algunos de ellos pasan tradicionalmente sus vacaciones en Bulgaria y no se dejan impresionar por las deficiencias en la infraestructura. Para ellos Bulgaria es un país exótico de paisajes pintorescos e historia dilatada que vale la pena conocer. Los aficionados al camping hacen asimismo incursiones al interior de Bulgaria donde también se pueden encontrar buenas zonas de acampada. Algunas de estas instalaciones son administradas por empresarios extranjeros que han procurado ajustarse al 100% a las normas europeas en el sector.

No obstante, para la mayoría de los aficionados al turismo de acampada el lujo y las comodidades carecen de importancia con tal de que mantengan el roce directo con la naturaleza virgen. En este sentido Bulgaria sí que tiene mucho que ofrecer. No es de extrañar que cada año que pasa se multiplican los sitios web con promociones y direcciones de campings búlgaros. Así que ya se volverá mucho más fácil que uno descubra algún rincón romántico en el que acampar para olvidarse del estrés del dinamismo de la vida cotidiana y de la vanidad.

Versión en español de Mijail Mijailov

Fotos: Veneta Nikólova

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