Hace tiempo que Bulgaria ha conquistado la fama de un destino turístico marítimo bello y sobre todo barato. Es un hecho indiscutible que a pesar de la crisis y los medios reducidos de búlgaros y europeos, y para contradecir los pronósticos preocupantes a principios de cada verano, los centros marítimos búlgaros continúan llenándose de veraneantes y el turismo nacional registra un crecimiento incesable al cual pueden envidiar algunos de los destinos turísticos más desarrollados de la región.
Las tradiciones conservadas y el folclore auténtico son una parte indisoluble del mosaico turístico de Bulgaria
El problema es que permanecen en la sombra de los tan cacareados paquetes vacacionales “todo incluido” los verdaderos valores turísticos de Bulgaria. Se trata de la naturaleza virgen, las tradiciones conservadas y el folclore autóctono, la historia milenaria que nos legó monumentos y artefactos únicos en su género. Dicho en breve, toda esta riqueza queda al margen del turismo masivo y es tierra incógnita para el turista medio extranjero quien ha optado por Bulgaria para esquiar, tomar el sol y participar en las giras alcohólicas organizadas por algunos euros.
Hay, sin embargo, otros turistas que llegan a Bulgaria con un determinado objetivo, como por ejemplo, enriquecer la cultura, conocer las tradiciones locales, gozar de la bella naturaleza, visitar los túmulos tracios y los antiguos monasterios. La buena noticia es que crece cada año el número de estos visitantes inteligentes que no escatiman tiempo y medios para entrar en contacto con una cultura menos conocida.
Un número cada vez mayor de turistas extranjeros llega a Bulgaria para observar aves y raras especies animales
A juicio del vice ministro de Economía, Energía y Turismo, Ivo Marinov, nuestro país es cada vez más fácil de reconocer en el mapa turístico internacional y los extranjeros son más informados sobre Bulgaria. Esta tendencia se debe en cierta medida al elevado interés hacia Bulgaria tras su adhesión a la Unión Europea. Tiene una importante aportación la masiva campaña de publicidad en el extranjero promovida por el Ministerio de Economía, Energía y Turismo la cual por segundo año consecutivo está presente en algunos de los más vistos canales de televisión como Euro News, Nacional Geographic, etc. En los videos emitidos Bulgaria es popularizada como un destino de turismo cultural, ecológico, spa y rural con su colorido específico que compagina las tradiciones y la modernidad. La idea es superar el carácter temporero del turismo búlgaro relacionado sobre todo con vacaciones en verano al fomenten los viajes en el interior del país en el resto del año.
El turismo rural, una de las maneras de conocer la auténtica cara de Bulgaria
Si Bulgaria se convierte en un destino turístico abierto todo el año ganarán tanto su imagen de un lugar atractivo como los negocios locales. Los ayuntamientos búlgaros, sobre todo los del interior del país, también están interesados en desarrollar el turismo en su territorio durante todo el año. En este sentido las administraciones locales se muestran muy activas y en muchos lugares con la ayuda financiera del Programa Operativo Desarrollo Regional se realizan interesantes proyectos relacionados con el turismo cultural y ecológico. La construcción de senderos ecológicos, la renovación de monumentos culturales y la mejora del acceso hacia ellos, la inauguración de centros de información, el diseño de itinerarios especializados y la formación de jóvenes hosteleros: todo es cuestión de espíritu emprendedor, buena organización, un poco de imaginación y capacidad de preparar y defender un proyecto de calidad que sea útil para los visitantes y para la comunidad local.
Bulgaria está plagada de huellas de la Antigüedad y el Medioevo que son parte del patrimonio cultural mundial
Lamentablemente, regiones enteras que tienen qué ofrecer al turista curioso se atrasan de esta tendencia. Una de ellas es el noroeste de Bulgaria, una de las regiones más pobres de Europa. Este rincón de Bulgaria está repleto de curiosidades naturales y monumentos culturales de diferentes épocas que por diferentes causas están al margen de las rutas turísticas. Según observadores, Bulgaria cuenta con un enorme potencial turístico pero esté esta orientado sobre todo a la oferta de un producto de mejor calidad destinado a los clientes inteligentes y solventes y no debe reducirse únicamente a las atracciones del turismo de masas.
Lamentablemente es precisamente este sector el que define la imagen del turismo búlgaro como un destino predominantemente marítimo cuya ventaja principal son los bajos precios. Las tendencias mundiales actuales vinculadas con vacaciones que ofrecen vivencias nuevas y exóticas están camino de desplazar el centro de la atención hacia la enorme variedad de nuestro país agraciado por la naturaleza y su posición geográfica.
Versión al español de Hristina Taseva
Fotos: Veneta Nikolova