María Chrístova-Clijmans es una cantante de ópera de una importante carrera internacional en el pasado, que hoy desarrolla una intensa actividad pública. Durante décadas ha estado informando acerca de diversos eventos culturales en Bélgica, donde reside, y también desde todas las capitales musicales del mundo: Salzburgo, París, Milán, Berlín, Leipzig, entre otras.
Antes de establecerse en la ciudad de Amberes, María Chrístova-Clijmans dedicó muchos años a su arte favorito: la ópera. Empezó como aprendiza en la Grande Opera de París, donde trabajó con los directores y pedagogos vocales más famosos de la época. En el otoño de 1962 ganó el segundo premio en el concurso “Voces de Oro” en Tolosa, Francia. Siguieron varias grabaciones para Radio Francia Internacional, que todavía se emiten en el programa de dicha emisora. Apoyada por renombrados músicos, María Chrístova-Clijmans se afilió a la compañía de la Volksoper, o sea La Ópera Popular de Viena y casi de inmediato consiguió formar parte del reparto de varias óperas como “Don Juan”, de Mozart, “Rusalka”, del compositor checo Antonín Dvorak (la variación folclorista de la vieja historia de la sirena que se enamora de un príncipe humano, adaptada del cuento “La Sirenita” de Hans Christian Anderson), etc. Además, recibió invitaciones de actuar en varios de los principales teatros de ópera del mundo. La primera aparición de María Chrístova-Clijmans ante el público belga fue en 1971. En “Lucrezia Borgia”, del compositor italiano Gaetano Donizetti, que ella protagonizó, la acompañaba el afamado tenor búlgaro Nikola Nikólov. Las interpretaciones de los dos cantores recibieron excelentes críticas y pronto María Chrístova (como es su apellido de soltera) fue invitada por Willy Clijmans, el director de la Ópera de Amberes (Teatro Real) a interpretar el rol de Gilda en “Rigoletto”, de Giuseppe Verdi.
En 1976, ya como la Sra. Clijmans, María decidió organizar la primera reunión de la emigración búlgara en Amberes. Hoy día María Chrístova-Clijmans es miembro activo de uno de los más prestigiosos clubes de mujeres de la capital belga, Bruselas. Lleva años trabajando para el concurso internacional de música “Reina Isabel”, colaborando a mantener los contactos entre ese reconocido foro y Bulgaria. Ayuda a compatriotas nuestros en una situación difícil, trabaja sin cesar para llevar a la práctica las ideas que tiene.
Versión en español por Daniela Radíchkova
Fotos: Archivo personal; Albena Bézovska