El lev (León), moneda nacional de Bulgaria

Cuando en 1878, tras su liberación de la dominación otomana que había durado casi cinco siglos, quedaba restablecido el Estado Búlgaro, el mismo afrontó un verdadero caos en la circulación monetaria. Se utilizaban todo tipo de monedas de países europeos y más distantes. Los dos primeros Presupuestos Públicos, para 1879 y 1880, fueron elaborados en francos franceses. Urgía la necesidad de implementar una moneda nacional única. El 4 de junio de 1880 fue aprobada la Ley sobre el derecho a acuñar monedas en el Principado de Bulgaria, por la que fue establecido como moneda nacional el lev, dividido en 100 céntimos.
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Las primeras monedas búlgaras de dos, cinco y diez céntimos (en búlgaro stotinki) fueron acuñadas en 1881 en Birmingham, Gran Bretaña, y un año más tarde, en 1881, en Rusia fueron acuñadas monedas de 1 y 2 levas. A lo largo de los años las monedas búlgaras fueron elaboradas en las mejores fábricas de monedas de Europa: en Austria-Hungría, Francia, Bélgica, Alemania, Rusia, Gran Bretaña, Checoslovaquia, Yugoslavia.

Los primeros billetes de banco búlgaros tuvieron un valor nominal de 20 y 50 levas. Fueron impresos en 1885 y tenían cobertura en oro. La emisión de billetes con cobertura en plata comenzó en 1899.

El primer billete de banco búlgaro, de valor nominal de un lev, data de 1916. Como medida de seguridad contaba con timbre de agua en forma de rombos. La cara del billete era de colores gris, azul y beige, mientras que los bordes del billete tenían matices gris-azul y rosado. Este billete fue emitido en Berlín y era cambiable en plata.
“Es un billete que apareció después de las Guerras Balcánicas (1912’1913) cuando Bulgaria vivió su primera crisis financiera, explica Georgi Mitov, administrador de la colección museística del Banco Nacional de Bulgaria. En un intento por evitar la inflación, el gobierno retiró las monedas, que a la sazón eran en su mayoría de plata, y emitió por primera vez un billete de banco de un lev. Lo denominaron el marco puesto que fue impreso en Alemania. De hecho aquel billete sentó el inicio de una tradición. Varias emisiones posteriores contenían el billete de un lev, inclusive la lanzada en 1999 con la última reforma monetaria en Bulgaria.

Billetes búlgaros han sido impresos en Alemania, Rusia, Gran Bretaña, en Sofía e incluso en EE UU. Una de las emisiones de 1922 fue impresa en EE UU a petición del gobierno agrario de Alexander Stamboliski y por tal razón esos billetes son conocidos como los americanos o los Stamboliski. En ellos están representadas escenas de la vida del campesino búlgaro a la sazón.
La emisión más grande de billetes de banco búlgaros, de excepcionales cualidades artísticas, fueron obra del pintor Iván Orlov. La integraban 14 billetes y se mantuvo en circulación desde 1904 hasta 1924. Posteriormente fue destruida. Siete de los billetes diseñados e impresos no entraron en circulación por diferentes razones. El primero de ellos era de mil levas, tenía cobertura en oro, y fue emitido en 1917. Otro billete de esta serie que no entró en circulación ostentaba la imagen del rey Fernando I de Bulgaria y no fue lanzado en el mercado puesto que, una vez impreso, el rey Fernando abdicó al término de la Primera Guerra Mundial. Corrieron semejante suerte también unos billetes de mil y de cinco mil levas, incautados de la Casa de la Moneda de Berlín por el Ejército Soviético al término de la Segunda Guerra Mundial.

En la colección del Banco Nacional de Bulgaria figura un solo billete de tres levas.
“Son billetes al estilo soviético, de valor nominal de 3 levas, puestos en circulación en Bulgaria en 1952, cuando se realizó la segunda reforma monetaria en nuestro país tras la toma del poder por los comunistas, explica Georgi Mitov. Esos billetes fueron impresos en la Unión Soviética. Fueron adoptados los valores nominales de tres levas, tres céntimos y 25 céntimos, impropios de Bulgaria pero muy habituales en la URSS a la sazón. Los billetes de 1, 3 y 5 levas de aquella emisión ostentaban los símbolos comunistas e imitaban en su coloración los billetes soviéticos. El de tres levas se mantuvo en circulación hasta 1962, luego de lo cual desapareció.

¿Cuál es la moneda búlgara más atractiva y más rara?
“La moneda más rara es la de 2 levas, acuñada en 1916 en Austria-Hungría, dice Georgi Mitov. Aquella emisión de monedas fue refundida inmediatamente después de acuñada durante la Primera Guerra Mundial. La refundición se realizó con la finalidad de emplear la plata de que estaban acuñadas las monedas para lanzar nuevas emisiones o bien para otros fines. Se estima que de aquella moneda se conservaron de 4 a diez piezas, no obstante que la tirada fue de más de 2 millones de piezas. Eta moneda es el gran sueño irrealizable de todo coleccionista y por tal motivo es objeto de múltiples falsificaciones y fraudes”.

En 1952 en Sofía fue abierta la Casa de la Moneda de Bulgaria, que acuña las monedas necesarias para la circulación como también monedas conmemorativas de oro, plata, platino, bronce, cobre. Yen 1997 fue inaugurada la Imprenta del Banco Nacional de Bulgaria, con lo cual se puso fin a la elaboración de billetes de banco búlgaros en el extranjero.


Por Tania Harizanova
Versión en español de Raina Petkova

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