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La obstetricia en las condiciones de una pandemia

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La hija del Dr. Shoayb, Carolyn Michel, también sigue los pasos de su padre y, después de trabajar un año con él en el Hospital General de Sheynovo, está estudiando una especialización en Alemania
Foto: Sevda Dukkanci

El 21 de enero, inmediatamente después del Día de san Juan por el estilo antiguo, Bulgaria celebra Bábinden o el Día de la Abuela Partera, rindiendo homenaje a las mujeres mayores que antaño asistían a las parturientas. Hoy en día, la festividad ha perdido ya una buena parte de sus ritos, pero se ha mantenido como un día dedicado a todos los profesionales que concurren para celebrar la nueva vida que llega con los bebés.

Oficialmente, en el año 1951, la fecha 21 de enero fue proclamada Día de la Asistencia Obstetricia y de las Parteras, Ginecólogos y Neonatólogos.

Por esto en el día de hoy del que se puede decir que es el Día de la Vida Nueva y del Principio Nuevo entrevistamos al doctor Michel Shoayb, quien lleva treinta años ”obsequiando vida” en el Hospital de Obstetricia y Ginecología de Sofía. Nació en el Líbano y llegó a Bulgaria en 1980, donde se le envió en el marco de un programa de cooperación con el Ministerio de Sanidad de este país. Se graduó en Medicina General por la Academia de Medicina y luego se especializó en Obstetricia y Ginecología en los dos hospitales capitalinos especializados en Obstetricia y Ginecología −en uno de ellos, el Hospital de Shéynovo, lleva trabajando desde 1990.

Dr. Michel Shoayb”Opté por la obstetricia y la ginecología ya que es la única actividad en la que uno no se dedica exclusivamente a atender a gente enferma, sino al nacimiento de una nueva vida. ¡No hay nada más grande que eso! El momento en que se toma al bebé recién nacido en los brazos es indescriptible. Esto no es una profesión, sino una vocación”, dice el doctor.

Debido a la pandemia, el acceso de personas extrañas al hospital, incluidos los padres de bebés, ha sido restringido y no se puede entrar en la sala de las parturientas. En las condiciones normales, anteriores a la pandemia, existía un número creciente de padres deseosos de asistir al parto de sus esposas.

El Hospital especializado en obstetricia y ginecología de Shéynovo tiene una tradición de 75 años y en este terreno es considerado un punto de referencia en cuanto a profesionalismo y tecnología médica moderna. Para el Dr. Michel Shoayb, 2020 permanecerá en sus recuerdos como “el año del boom de bebés”. ”En 2020, a pesar de la pandemia y a pesar de las restricciones, en nuestro hospital nacieron 300 bebés más de los que habían nacido en 2019. Hemos concluido 2020 con este récord y nos sentimos muy felices“, comenta.

Realmente, la tendencia es de mucha alegría, ya que en el período de 2015 a 2019 el número de los neonatos en Bulgaria había ido bajando en 1.000 a 2.000 cada año. Sin embargo, la satisfacción del doctor no es incondicional.

En Bulgaria existe una necesidad apremiante de reformas en la Sanidad Pública. Una vez diplomados, los médicos jóvenes se van a trabajar a Occidente. No se puede insistir en que se queden aquí sin efectuar antes reformas de peso, auténticas y radicales en el sistema sanitario, con remuneración y en condiciones adecuadas”.

Según los datos más recientes del Ministerio de Sanidad, actualmente las obstetras en Bulgaria son dos veces menos del número indispensable y su media de edad es de 55 años. Para ofrecer asistencia médica de calidad a las mujeres encintas y a las parturientas, Bulgaria necesitarán de otras 4.000 obstetras más, señala la Asociación de Profesionales en Asistencia Sanitaria.

Versión en español por Mijail Mijailov

Fotos: Seva Dukkanci, Evelina Stoyanova y BGNES

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