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Entre cascadas y cuevas, la meseta de Devetashko ofrece un turismo rural único

jueves, 25 diciembre 2025, 09:16

Veneta Nikolova

Veneta Nikolova

FOTO La cueva de Devetashka

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En el corazón del norte de Bulgaria se encuentra la meseta de Devetashko. Parece que aquí la naturaleza ha detenido su paso para mostrar su belleza salvaje: profundos cañones y abismos, cascadas que caen por escaleras de piedra caliza y vistas impresionantes. La atracción más famosa es la cueva de Devetashka. La impresionante “catedral” subterránea tiene una longitud de unos 2 kilómetros y una altura de hasta 60 metros. Siete aberturas naturales en el techo dejan pasar la luz, revelándonos las dimensiones de este misterioso mundo habitado por 15 especies de murciélagos. Cerca del pueblo “Gorsko Slivovo” se esconde la cueva Garvanitsa, un vertiginoso abismo de 60 metros. Uno puede bajar hasta el fondo por una escalera metálica y sentir el aire helado de la eternidad. Una escalera casi vertical conduce a la cueva Stalbitza (“La Escalerilla”) con sus impresionantes estalagmitas en forma de cúpula y un pequeño lago subterráneo.

No muy lejos de aquí, las cascadas de Krushuna te dejaran sin aliento con la caída de sus aguas turquesas donde el agua cae con una fuerza impresionante. En la edad media en las rocas que se elevan por encima de estas turbulentas aguas se encontraban en las celdas de los monjes ermitaños.

La meseta no es solo un imán para fotógrafos y viajeros. Ésta también conserva historias vivas: casas antiguas, restauradas con gusto y con respeto por la tradición, convertidas en acogedoras casas para huéspedes. En la región ya hay más de 55 alojamientos de este tipo. Hablamos con Silvia Avramova, la propietaria de la casa para huéspedes más nueva en el pueblo Karpachevo.

Casa de huéspedes típica en la zona de la meseta

FOTO Veneta Nikolova

“Compramos una casa vieja hace unos tres años. Quedamos impresionados por la propia región, por la belleza del tipo de piedra que está en todas partes aquí y con la cual fueron construidos los muros que rodean la casa y las paredes. Todo es robusto y está hecho de una manera excepente. Las parcelas de las casas aquí son enormes: esto es lo que nos motivó a asentarnos en “Karpachevo”, o, como lo llaman algunos, el centro del universo. Nos gustó la naturaleza limpia y la sensación que crea este epacio abierto. El norte de Bulgaria está un poco olvidado, pero esto es precisamente lo que les ha perimitdo a los animales y la naturaleza conservarse. Este entorno también influyó en nuestro diseño. Queríamos un lugar con una atmósfera extraordinaria que transmitiera tranquilidad, y que inspirara y favoreciera a la creatividad. Por eso optamos por unos materiales naturales: madera para aportar calidez y comodidad, azulejos interesantes para dar un toque artístico y formas suaves y redondeadas con espíritu sureño que unen todo el espacio”. 

El turismo rural aquí está ganando cada vez más admiradores

FOTO Veneta Nikolova

La antigua escuela, ahora abandonada, en el centro de Karpachevo, ha recibido hoy una segunda oportunidad. Hoy en día recibe a los turistas como una casa para huéspedes con piscina y restaurante. Cada aula se ha convertido en un espacio de descanso y los residentes locales bromean diciendo que “si hay añguien que no se haya quedado dormido en clase, pues, ¡ahora es el momento!”.

Y qué decir de otra decisión poco convencional en el pueblo: un antiguo granero convertido en un cómodo hotel familiar con su tejado verde, plantado con 12 tipos de plantas del tipo suculenta.

¿Han oído hablar del antiguo molino de Karpachevo? La casa era un molino de agua en la Krushuna. Dos hermanos lo desmontaron piedra a piedra, lo trasladaron y lo volvieron a montar en Karpachevo, convirtiéndolo en un molino. Hace tiempo un grupo de entusiastas de la asociación local “Devechashko plato” lo restauraron y hoy la casa es un centro cultural educativo, cuenta Iva Taralezhkova, presidenta de la asociación.

“Para empezar, creamos una iniciativa con el valiente nombre de “Academia de negocios rurales”, donde hemos desarrollado un modulo educativo para ayudar a los productores locales y a los empresarios del sector turístico a mejorar sus habilidades y conocimientos. Organizamos diferentes talleres: hemos realizado talleres de bordado búlgaro para turistas, y también hemos organizado exposiciones - ahora  pueden ver en la parte de arriba la exposición fotográfica de Hristofor Tashev “De cerca”, que muestra rostros de personas de diferentes edades. En el marco de nuestro festival anual, "Jazz bajo las estrellas", se organizan, además, clases de maestría y talleres musicales. “La acústica aquí es fantástica, el piano suena de maravilla y el ambiente y la energía de este lugar hacen que la gente se sienta bien”, señaIa Taralezhkova.


Redactora Veneta Nikolova
Traducido por Zoraida de Radev