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La tradición de los koledar se conserva en la aldea de Antón

miércoles, 24 diciembre 2025, 18:40

La tradición de los koledar se conserva en la aldea de Antón

FOTO Casa de cultura Hristo Botev-1925 en la aldea de Antón

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La Navidad es una de las fiestas más importantes y queridas por los cristianos en el mundo y en Bulgaria. En nuestro país la fiesta abunda en tradiciones, costumbres y creencias que difieren en cierta medida en dependencia de las distintas regiones en el país. En toda Bulgaria, sin embargo, se practica el rito de koleduvane. Es un rito típicamente masculino relacionado con la introducción de los hombres jóvenes en la comunidad y el deseo de logar bienestar.

En la noche antes de la Navidad, grupos de hombres jóvenes llamados koledar, visitan las casas entonando canciones navideñas y bendicen cada casa, dirigiendo votos de salud, fertilidad y buena suerte. Los anfitriones regalan a los jóvenes del grupo de los koledar panes rituales, frutas y otros regalos. Este rito es muy respetado y popular hasta hoy en día sobre todo en las regiones rurales, donde la pequeña comunidad guarda celosamente sus tradiciones. Se cree que la llegada de los koledar traerá buena suerte y bienestar a la casa durante todo el año.

A pesar de que los grupos de los koledar acatan estrictamente la antigua costumbre de recorrer la aldea y las canciones se cantan tal como las cantaban nuestros ancestros, en las casas modernas búlgaras la Navidad está enriquecida con elementos nuevos. Por ejemplo, la adornación del Árbol Navideño con juguetes y guirnaldas, la recepción de Papá Noel, el intercambio de los regalos y la celebración en un círculo familiar más estrecho son nuevos elementos que aparecieron en Bulgaria apenas en el siglo XX. Antes de esto los preparativos para la fiesta estaban vinculados sobre todo con la espera de los koledar. 

FOTO Casa de cultura Hristo Botev-1925 en la aldea de Antón

Por esto hoy les reuniremos con un grupo de koledar moderno. Ellos son personas jóvenes de la aldea de Antón quienes antes de la Navidad se reúnen en la casa de cultura local, ensayan las canciones navideñas, las transmiten a los más jóvenes y preparan su vestimenta para la noche que precede la Navidad. El grupo se divide en dos para poder recorrer el mayor número posible de casas en la aldea que no es de las pequeñas: tiene unos 1 400 habitantes.

Doncho Donchev es guía de uno de los grupos, el otro es encabezado por Yordan Marinov. Petar Marinov es el menor entre los koledar. Todos ellos ejecutan con entusiasmo la tradición navideña entrelazando en ella elementos de otras fiestas invernales:

“La aldea es bastante grande y no tenemos tiempo para recorrerla. Por esto decidimos dividirla en dos para que los koledar puedan visitar todas las casas. En cada grupo hay un número distinto de personas, de 10 a 12”, explica Doncho Donchev. “Los grupos tienen un trineo propio, llamado Rudolph. Se trata de un pequeño tractor que tira un carro y de esta manera todo es auténtico, divertimos a todo el pueblo. Tenemos un kuker en el grupo. Según la antigua costumbre búlgara el kuker ahuyenta a las fuerzas del malo de la casa. Tenemos un itinerario previamente definido que se observa constantemente en Internet, un especialista en IT nos ayuda en ello. En cada momento se sabe dónde estamos y quién puede esperarnos. Visitamos a todas las casas”.

FOTO Casa de cultura Hristo Botev-1925 en la aldea de Antón

Los koledar dicen que es muy importante que el rito se practique cada año para que sean contentos y felices los habitantes de la aldea y para que cada casa sea bendecida. “Hacemos todo esto para que los niños continúen la tradición. Los menores también tienen un lugar en el grupo de los koledar”, dice Doncho Donchev.

FOTO Guergana Máncheva

“Vestimos trajes típicos búlgaros, llevamos bolsos donde colectamos todos los regalos. Entramos en las casas cantando, después dirigimos votos de salud y abundante cosecha. Los anfitriones nos regalan panes, salchichas, bánitsa. Nos dan de beber vino y rakia. Aceptamos todos los regalos”. Después una parte de los regalos se reparte entre algunas familias más pobres en la aldea, otra parte es para los koledar que organizan una fiesta propia. “El dinero que recaudamos se dona a la casa de cultura. Para los koledar queda el placer de recorrer las casas”, agrega Yordan Marinov del grupo de los koledar en la aldea de Antón.

FOTO Casa de cultura Hristo Botev-1925 en la aldea de Antón

“Visitamos cada casa para llevar la atmósfera que todos esperan. Es una fiesta muy bonita, una tradición que debe ser conservada. Todos los hombres de la aldea se convierten en koledar una vez al año, nos sentimos excelentemente, cantamos y dirigimos bendiciones a nuestros aldeanos”.

Redactoras: Guergana Máncheva y Darina Arnaúdova 

Traducido por Hristina Táseva