sábado 17 enero 2026 06:10
sábado, 17 enero 2026, 06:10
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El calendario ortodoxo ha consagrado los días 17 y 18 de enero a San Antonio y San Atanasio, ambos nacidos en el antiguo Egipto. Estas dos fechas forman parte del calendario festivo invernal de los búlgaros. En las mismas fechas se celebran las fiestas populares Antonovden y Atanasovden.
El 17 de enero la Iglesia Ortodoxa venera a Antonio el Grande. Éste nació alrededor del año 251en Egipto. Sus padres eran lo suficientemente adinerados para darle una buena educación. A los 20 años Antonio perdió a su familia. No obstante las tentaciones materiales que le rodeaban como heredero de una gran fortuna, Antonio prefirió proseguir su camino por la vía espiritual. En cierta ocasión escuchó en el templo las siguientes palabras: Si deseas ser perfecto, anda y vende todo lo que posees y repártelo entre los pobres. Así tendrás un tesoro en el cielo.
Antonio cumplió la voluntad de Dios y repartió entre sus prójimos todo lo que había heredado, reservado sólo una pequeña parte para su hermana menor, a la que confió a una comunidad de monjas cristianas.El santo pasó 20 años en total soledad y retiro en un edificio semi derruido en medio del desierto. Se le acercaban personas enfermas y sufrientes, con las que él conversaba largamente. Se dice que alcanzó los 105 años de edad. A los 104 entró en franca disputa con los partidarios del arrianismo y triunfó sobre ellos. Este triunfo fue denominado el triunfo del cristianismo. Al año siguiente Antonio el grande falleció. Fue enterrado en un lugar desconocido. Posteriormente sus reliquias fueron descubiertas y trasladadas con solemnidad a Viena.
La fiesta es onomástica de las personas que llevan los nombres de Antón, Antonia, Andón, Antoaneta, Doncho, Donka, etc.
En la tradición popular de los búlgaros otrora se acataban varias prohibiciones relacionadas con la creencia de que el santo es dueño de la peste y de las enfermedades en general. En casi todas las regiones del país se amasan panes rituales, se untan con miel y se reparten para la salud de las personas.
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A semejanza de San Antonio, San Atanasio fue uno de los pocos ermitaños que han merecido el título de El Grande, como gran educador de la Iglesia Cristiana y defensor de la fe de Cristo. A diferencia de San Antonio, San Atanasio nació, en el año 295, en el seno de una familia cristiana pobre, en Alejandría, la capital de Egipto, pero recibió buena educación y desde muy joven mostró especial interés por los asuntos espirituales. Antes de terminar sus estudios se produjo un suceso que de hecho predeterminó su destino. Un día, mientras jugaba en la playa con un grupo de coetáneos suyos, sus amigos le eligieron arzobispo, asumiendo ellos mismos la condición de sacerdotes y diáconos. Le traían a menores paganos para que los bautizara en la fe de Cristo. De casualidad resultó testigo de aquel hermoso juego el propio San Alejandro, arzobispo de Alejandría.
San Alejandro ordenó que trajeran junto a él a aquellos niños y les interrogó sobre los detalles del juego. Luego se reunió con los padres de Atanasio y les aconsejó que prepararan a su hijo para servir a Dios. Al terminar la formación filosófica y teológica de San Atanasio, San Alejandro le acogió en su casa y le convirtió en su hijo espiritual.
Así comenzó la trayectoria espiritual del futuro San Atanasio el Grande, a quien llamaron ya en vida “el padre de la Iglesia Oriental”.
En el año 319 fue ordenado diácono y gracias a su trato con San Alejandro y con el alto clero de Egipto, pudo desplegar sus brillantes aptitudes. Como secretario y asesor del arzobispo, San Atanasio tomó parte en el primer concilio ecuménico, en Nicea, en el año 325, donde refutó las tesis de Arrio, presbítero de Alejandría, quien afirmaba que Jesucristo no era Hijo de Dios, sino obra suya. Un año más tarde San Atanasio fue elegido arzobispo de Alejandría. A causa del acoso y las intrigas de los arrianos fue desterrado hasta cinco veces: De los 47 años que ejerció de arzobispo, pasó 15 en el destierro.
Falleció en el año 373 dejando una extensa obra literaria y teológica.
El pueblo búlgaro asume a San Antonio y San Atanasio como dos hermanos mellizos. En la noción popular, San Atanasio es el mandatario de la nieve y el hielo. Vistiendo una camisa blanca, a lomo de un corcel blanco, él sube a la montaña y grita: ¡Márchate ya invierno, ven tú, verano!
Según la creencia popular, San Atanasio y su hermano San Antonio eran herreros y son quienes inventaron los alicates de herrero. Por ello en estas fechas celebran su fiesta gremial los herreros y los cuchilleros.
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En algunas regiones los dos días se denominan “dulces o melosos”. En la región de Pirin existe la creencia de que todas las enfermedades se reúnen el 17 de enero y el 18 se propagan entre las personas. Por esto las mujeres acatan las mismas prohibiciones como el día de san Antonio. En algunas regiones los mozos y las mozas salen a los campos, se instalan columpios, se cantan canciones y se bailan rondas típicas joro. Es una de las grandes fiestas en las cuales se hacen korbanes para la salud y el bienestar de todos.
Publicado por Hristina Táseva