SOCIEDAD

Noticias

Los búlgaros en Argentina: Tzenka Guenova de Comodoro Rivadavia

Tzenka Guenova: "No puedo vivir en Argentina sin pensar en Bulgaria; se tiene que saber lo mucho que nuestro país ha dado al mundo"

jueves, 29 enero 2026, 16:25

Los búlgaros en Argentina: Tzenka Guenova de Comodoro Rivadavia

FOTO Facebook /Asociación Búlgara

Tamaño de la letra

En Patagonia, en Argentina, al fin del mundo, la ciudad de Comodoro Rivadavia guarda la historia de refugiados búlgaros cuyos descendientes hoy en día llevan Bulgaria en sus corazones. Una de ellos es Tzenka Guenova, de la ciudad de Troyan, que llegó a Argentina junto con su familia, cuando era niña en 1956. Su vida es un ejemplo de fieldad tanto a la nueva patria, donde se graduó en medicina y tiene una exitosa carrera en hospitales estatales, tanto a la lejana Bulgaria. Ante Radio Bulgaria Tzenka cuenta cómo el idioma y las costumbres familiares siempre la han atraído a sus raíces.

FOTO Archivo personal

“En mi casa siempre hemos hablado en búlgaro. En aquellos años no había muchas familias búlgaras asentadas en estas tierras. Existía la costumbre de reunirnos nosotros, las personas que vivimos lejos de nuestra patria. Ahora quedan solo los descendientes, búlgaros de segunda o de tercera generación. Son muy pocos los hijos de los búlgaros de la primera generación de refugiados. Aquí en Comodoro Rivadavia no hay nuevos inmigrantes que se trasladaron después de la caída del régimen comunista en Bulgaria. Creo que quedo solo yo como una auténtica búlgara nacida en Bulgaria”.

FOTO Asociación Búlgara Cirilo y Metodio en Comodoro Rivadavia

Hoy este lazo vivo se mantiene mediante la actividad de la Asociación Cultural Búlgara Cirilo y Metodio, fundada en el año 1989. Entre sus fundadores estaba el padre de Tzenka. La Asociación es el corazón de la comunidad búlgara, el lugar donde incluso jóvenes que no dominan el idioma tratan de estudiar y conservar el patrimonio de sus ancestros mediante la música, los bailes y las tradiciones. “Ellos incluso han aprendido cómo se preparan kiufteta (albóndigas búlgaras), kebabche o col agria con tocino y otras especies y carne de cerdo”, explica Tzenka. Ella participa activamente en la vida de la Asociación y cuenta con alegría de sus iniciativas:

“En la Asociación celebrarnos sobre todo el 3 de marzo, repartimos mártenitzas a las personas que nos visitan con motivo de estas fiestas. Explicamos el rito y la tradición: de dónde viene, qué significa para nosotros el 3 de marzo, quiénes eran nuestros héroes. Contamos la historia, porque antes de Bulgaria se sabía muy poco. En los últimos años hay redes sociales y mejores posibilidades para popularizar el país. En los últimos años la Asociación forma parte de la Federación de las asociaciones extranjeras. El evento más importante se organiza el 4 de septiembre, el día de los emigrantes cuando se elige a la reina entre las chicas de todas las asociaciones en la ciudad”.


FOTO Facebook /Asociación Búlgara

Este año Bulgaria fue dignamente representada en la fiesta de los jóvenes embajadores culturales y la asociación de Ezequiel Quintero y Érica Perales, bisnieta de búlgaros que encabeza el conjunto de bailes y canciones folclóricas, participa en la formación vocal e instrumental Orfeo.

Ezequiel Quintero y Érica Perales

FOTO Asociación Búlgara Cirilo y Metodio en Comodoro Rivadavia

La hija de Tzenka, Dona, también ha liderado el conjunto de bailes. A pesar de los miles de kilómetros que los separan de la lejana patria, el amor hacia Bulgaria sigue siendo fuerte y eterno:

FOTO Asociación Búlgara Cirilo y Metodio

“¿Qué es Bulgaria para mí? Soy búlgara y argentina. No puedo vivir en Argentina sin pensar en Bulgaria. Cuando estoy en Bulgaria sueño con Argentina. Los emigrantes nunca pueden interrumpir por completo lo lazo con su tierra natal. Es verdad que estamos orgullosos de este pequeño país que es Bulgaria. A Bulgaria se le conoce como el país más antiguo en Europa y tenemos el tesoro de oro más antiguo que fue descubierto cerca de Varna. También tenemos la ciudad más antigua, Plovdiv, que antes se llamaba Filipopolis. Debemos trabajar para que Bulgaria sea más conocida y que se sepa cuánto ha dado al mundo”, termina diciendo Tzenka Guenova.

Texto: Veneta Nikolova

Versión al español de Hristina Táseva