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jueves 5 febrero 2026 12:05
jueves, 5 febrero 2026, 12:05
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La limitación del número de secciones electorales en países fuera de la UE se perfila como el cambio más significativo en el Código Electoral, que afectará directamente a la posibilidad de que cientos de ciudadanos búlgaros ejerzan su derecho al voto en las elecciones parlamentarias anticipadas de primavera. La Comisión Parlamentaria de Asuntos Jurídicos y Constitucionales ya ha aprobado en segunda lectura la enmienda propuesta por el partido Renacimiento. Así, en los países que no son miembros de la Unión Europea se podrán abrir un máximo de 20 secciones electorales fuera de las misiones diplomáticas y consulares. Esto provocará enormes dificultades: la gente tendrá que desplazarse a largas distancias, se producirán aglomeraciones ante las secciones electorales, grandes colas, con la potencial imposibilidad de ejercer el derecho al voto, explicó a Radio Bulgaria el voluntario electoral británico Bernard Confortov. El Reino Unido es uno de los países afectados por esta decisión de los diputados, pero también afecta a otros países con grandes diásporas búlgaras, como Estados Unidos, Canadá, Turquía, etc. A modo de comparación, en las últimas elecciones parlamentarias, celebradas en octubre de 2024, había 112 secciones electorales en el Reino Unido e Irlanda del Norte, 53 en Estados Unidos, 15 en Canadá y 168 en Turquía.
Ciudadanos búlgaros votan en la ciudad de Corlu,Turquía
FOTO Archivo
“Las restricciones para abrir no más de 20 secciones electorales afectarán directamente a los votantes y limitarán su voto”, afirman categóricamente los representantes de dos de las organizaciones más poderosas de ciudadanos búlgaros en Turquía: “Balgoc” y “Bulturk”. Desde hace años, ambas asociaciones insisten en una participación más activa en la política búlgara, según informa Valya Apostlova, de la emisora regional de BNR en Kardzhali. De alguna manera, el Parlamento y las instituciones búlgaras intentan arrebatar el derecho al voto a ciertos ciudadanos búlgaros, sobre todo a aquellos que viven en Turquía. Esto no se puede aceptar de ninguna manera,” dice Kenan Ozgur, representante de “Balgoc” en Esmirna, en una conversación con Nahit Dogu. No es justo en absoluto. La gente está ofendida y desesperada, porque dicen que se trata de otra discriminación del Estado búlgaro contra los ciudadanos que actualmente viven en Turquía. Como saben, después de 1984-85 se cambiaron los nombres de manera forzada y después fueron expulsados a Turquía. Ahora la misma mentalidad, la misma mala acción, la misma discriminación continúa.”
Kenan Yozgur
FOTO Facebook /Kenan Ozgur
Rafet Uluturk, del grupo de emigrantes “Bulturk”, es aún más contundente. Según el, la decisión de reducir el número de secciones no solo impide que los emigrantes voten, sino que también les muestra una vez más que son ciudadanos de “segunda categoría”. Los ciudadanos búlgaros en el extranjero no pueden ser tratados como un factor incómodo en el proceso electoral. La propuesta es poco ética, injustificada y carece de cualquier lógica técnica u organizativa real. Se presenta en el período previo a las elecciones y suscita sospechas totalmente fundadas de motivos políticos ocultos. En lugar de facilitar la participación en las elecciones, el Estado introduce deliberadamente obstáculos que provocarán caos, largas colas y la privación práctica del derecho al voto. En países como el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá, las comunidades búlgaras son numerosas, están dispersas geográficamente y a menudo se encuentran a cientos de kilómetros de las misiones diplomáticas. Esto también se aplica a Turquía, donde la limitación a solo 20 secciones electorales significa que miles de ciudadanos se ven obligados a viajar durante horas y, en muchos casos, no pueden votar, añade Ulucturk.
Rafet Uluturk
FOTO María Petrova
“Rechazamos categóricamente las insinuaciones de que estas medidas están relacionadas con el control o la garantía de la legalidad. No hay pruebas de que el proceso electoral en los países fuera de la Unión Europea esté comprometido o requiera restricciones especiales. Es evidente para todos que el verdadero objetivo de estos cambios es limitar el voto de los ciudadanos búlgaros en Turquía, encubierto tras argumentos formales y aparentemente neutrales”.Según los dos interlocutores, los votantes búlgaros en Turquía todavía están perdidos en la complicada trama política de nuestro país. En Bulgaria hay procesos que confunden a la gente y, además, la falta de representantes con nombres turcos en el poder ejecutivo aleja al electorado, afirman las asociaciones de emigrantes. Esto conduce a una baja participación electoral y a la desconfianza en los partidos. La división del DPS, la aparición de nuevos formatos políticos, la dimisión del presidente Rumen Radev. Todo ello influirá en los ánimos electorales en Turquía.
Rumen Radev
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Tradicionalmente, siempre hemos votado al DPS, afirma Kenan Yozgur, quien prevé una baja participación en las próximas elecciones anticipadas de primavera.“La gente ya está desesperada y no tiene la esperanza de que las cosas mejoren. Si no hay representantes fuertes de los emigrantes de Turquía que se presenten a las próximas elecciones, la participación electoral será aún más baja”.
Rumen Radev
FOTO BNT
Si Radev o la nueva línea política que él podría representar realmente buscan una solución duradera, el punto de vista debe ser radicalmente revisado. El camino está claro: Rumen Radev debe atraer directamente a su lado a turcos búlgaros respetados que hasta ahora no han formado parte de la política partidista activa, para que tengan no una participación simbólica, sino competencias reales. La pregunta más importante tras la llegada de Rumen Radev es la siguiente: ¿busca Bulgaria simplemente nuevas elecciones o se atreverá por fin a lograr una verdadera paz social?, señaló Rafet Uluturk.
Si Rumen Radev da una oportunidad a personas de Turquía, de la región de Kardzhali y otras grandes ciudades, para que entren en las listas en posiciones destacadas, es decir, para que tengan una oportunidad real, entonces podría contar con el apoyo de los turcos búlgaros, opina Kenan Yozgur.
“Créanme, quien da una oportunidad a nuestra gente, recibirá apoyo. De lo contrario, no creo que se consiga nada”, afirma en un reportaje sobre el tema realizado por Valya Apostolova y Nahit Dogu, de Radio Nacional de Bulgaria en Kardzhali.
Redactora: Elena Karkalanova
Traducido por Zoraida de Radev
Publicado por Zoraida de Radev