Autor
Vesela Krásteva
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miércoles 4 febrero 2026 12:45
miércoles, 4 febrero 2026, 12:45
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar” en Roma
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¿Sabías que “Abagar” es el nombre del primer libro impreso que contiene elementos del nuevo idioma búlgaro? Fue publicado en 1651 en Roma por el erudito Philip Stanislavov, quien posteriormente se convirtió en obispo católico de Nicópolis. Este libro estaba destinado a ser llevado como amuleto y, en sus cinco páginas, se recogen oraciones y bendiciones para las necesidades de los católicos en Bulgaria. El libro también puede considerarse un símbolo de la conexión espiritual entre Bulgaria e Italia, un vínculo que, durante el presente año escolar, continúan fortaleciendo once escuelas dominicales búlgaras y sus filiales en la “tierra de la bota”. En Roma se encuentra uno de estos centros educativos, que ha elegido como patrón la obra de Filip Stanislavov.
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar” en Roma
En realidad, la historia de la Escuela Dominical Búlgara “Abagar” comienza en las localidades cercanas a la capital italiana, Nettuno y Ladispoli, situadas a unos 70 kilómetros de la Ciudad Eterna, donde existe una numerosa comunidad búlgara. Allí, en 2020, abrieron sus puertas las dos sucursales de la escuela. “Debido al gran interés de los padres, el próximo curso escolar abrirá sus puertas también la sucursal en la Ciudad Eterna”, declaró a Radio Bulgaria la directora Natalia Bosolova. Ella nos comparte con orgullo que en el año escolar 2025/26 los alumnos de la escuela suman 107, es decir, 14 más que el año pasado.
FOTO Facebook /Natalia Bosolova
Las observaciones de Natalia Bosolova confirman la realidad de que cada vez más “nuestros” hijos nacen en el extranjero y que, para ellos, el búlgaro ya no es su “lengua materna”, sino una lengua que deben aprender como extranjera. El 90 % de los alumnos de las tres filiales de la escuela dominical búlgara “Abagar” han nacido fuera de Bulgaria y unos 50 % de ellos crecen en matrimonios mixtos. Muchos de estos niños no visitan Bulgaria hasta una edad avanzada, por lo que Natalia y su equipo se plantean como misión fomentar en sus alumnos el amor por nuestra patria, un sentimiento que ya tienen de forma natural por Italia, el país donde han nacido. En esta labor, los padres y las actividades extracurriculares de la escuela búlgara son colaboradores inestimables.
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar” en Roma
“Nuestras actividades extracurriculares siempre han estado orientadas a la integración de los padres como comunidad. Así, a lo largo de los años, han surgido nuestras excursiones escolares anuales con su participación. El interés siempre ha sido muy grande. A través de ellas, intentamos establecer una conexión visual entre Bulgaria e Italia y mostrar las tradiciones comunes, porque sí las hay. Desde hace dos años, llevamos a nuestro grupo a Bulgaria en el marco del programa nacional “Rutas educativas” del Ministerio de Educación y Ciencia. Estos viajes también forman parte de nuestras actividades extracurriculares”, nos explica la directora.
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar” en Roma
Estos viajes a las raíces forman parte de una lección muy necesaria sobre el amor a la patria. Las experiencias crean una imagen completa de Bulgaria y generan recuerdos inolvidables, como puedes ver en este breve video. En él hemos recopilado todas las fotos e impresiones que los niños de la escuela dominical búlgara “Abagar” compartieron con Radio Bulgaria en el marco de nuestra iniciativa “Lección de Bulgaria”:
La primera ruta del programa “Rutas
educativas” de la escuela “Abagar” se realizó en julio de 2024.
“La ruta era una continuación de uno de nuestros proyectos, financiado
nuevamente por el Ministerio de Educación y Ciencia, en el que presentamos las
antiguas capitales a la comunidad búlgara y, a la vez, a nuestros invitados
italianos en Italia.
Fue una oportunidad maravillosa para que los niños pudieran ver estas ciudades in situ a través de la iniciativa “Rutas educativas”. Visitamos Veliki Preslav, Shumen y Veliko Tarnovo”, cuenta Natalia Bosolova.
En agosto de 2025, un grupo de 23 niños, de primero a duodécimo grado, volvió a venir a Bulgaria.Sunpunto de partida era Plovdiv, una ciudad antigua que tiende un puente hacia los sentidos de los niños a través de la historia y su conexión con la antigua Roma y sus alrededores, de donde ellos mismos proceden.
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar”
“Una de las paradas más impresionantes era el teatro antiguo”, nos cuenta Nicole. “Aprendí que fue construido en el siglo I d. C., durante la época del emperador romano Trajano, y que podía albergar entre 5 000 y 7 000 espectadores. Desde el teatro se abre una impresionante vista de la ciudad y de las colinas de los alrededores, una panorámica que me mostró por qué Plovdiv es una de las ciudades más bonitas de los Balcanes”.
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar”
Buscaban sin cesar similitudes y diferencias con los lugares que conocen en Roma, y su interés era enorme, recuerda Natalia Bosolova.
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar”
Después de Plovdiv, el grupo se dirigió a la costa búlgara del mar Negro, y lo que más cautivó a los niños fue el casco antiguo de Nesebar y las salinas cercanas a Burgás.
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar”
“Este verano tuvimos la suerte de visitar Nesebar, una de las ciudades más antiguas de Bulgaria. Entramos en el museo del casco antiguo junto con mis compañeros de la escuela “Abagar”. Dimos un paseo por las estrechas y empedradas callejuelas, donde el tiempo parecía haberse detenido, y fue realmente hermoso”, cuenta Mateo. Emma Carli también nos cuenta sus inolvidables impresiones:
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar”
Fue muy interesante ver el río Aheloy, porque con nuestra profesora de historia habíamos estudiado la batalla de Aheloy y teníamos curiosidad por saber dónde había ocurrido un acontecimiento tan importante. También me gustó mucho porque estaba muy cerca de Burgás y pudimos ver el mar, que era muy bonito y tranquilo.
También nos llevaron a Pomorie, una ciudad muy famosa por su barro curativo y la producción de uvas. Visitamos el Museo de la Sal de Pomorie, que es el único de Europa del Este dedicado a la producción de sal marina. Decidí comprar un tarro de sal porque me encanta el mar Negro y así podré conservarlo como recuerdo durante el año, mientras vivo en Roma.
Fue un viaje muy divertido y lo volvería a hacer.
FOTO Escuela Dominical Búlgara “Abagar”
“Bulgaria no es solo un lugar en el mapa; es memoria, espíritu y belleza que hay que preservar”, resume Alexandra. Con estas palabras se pone de relieve el profundo significado de programas como “Rutas educativas”, que, a través del contacto directo con las bellezas de nuestro país, contribuyen a preservar las raíces búlgaras de los niños que crecen en un entorno multicultural.
Versión al español de Borislav Todorov
Publicado por Borislav Todorov