Relato en primera persona sobre el rito nestinar

Rito antiguo ejecutado por una comunidad cerrada, la danza con los pies descalzos sobre brasas vivas de los nestinar está envuelta en secretos y misticismo desde hace siglos. En 2009, el rito fue incluido en la Lista de la UNESCO del Patrimonio Cultural Inmaterial, así como en la Lista Representativa Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial Tesoros humanos vivos: Bulgaria. Un gran número de científicos lo asocian con los antiguos tracios, a pesar de que no existe información exacta sobre el origen ni de los sacramentos de los ritos. 

La información que se puede encontrar hoy en día se refiere más bien a los elementos externos y visibles de la fiesta. Los nestinar mayores transmiten su naturaleza auténtica y los sacramentos a personas que sintieron una conexión real con el rito y la comunidad.

El rito de los nestinar se conserva en varias aldeas en la región de la montaña de Strandzha, en el sudeste de Bulgaria, y en el norte de Grecia, entre los descendientes de los emigrantes de Tracia Oriental, que es el nombre de una parte de la región histórica de Tracia. En Bulgaria, los nestinar suelen ejecutar su danza sobre las brasas vivas como la culminación de la fiesta en honor de los santos emperadores Konstantino y Elena, celebrada el 3 de junio, según el estilo antiguo. A principios del siglo XX, el rito fue negado tanto por la Iglesia como por las autoridades seculares,y durante la época del socialismo fue prohibido. Experimentó un resurgir de forma gradual después de los cambios democráticos en 1989.

“Estoy convencido de que el rito nestinar se hereda, pero esto no es suficiente. Hace falta aprender muchas cosas y conocer el significado de las acciones rituales”, dice Gueorgui Ilíev, heredero de dos familias de danzarines nestinar que se establecieron en las aldeas de Kostí y Brodílovo en 1913. Es cantante folclórico, presidente del Club Tracio Santos emperadores Constantino y Elena de la ciudad de Tsárevo, director de un club de danzas folclóricas, y también uno de los pocos jóvenes que practican el rito nestinar en su integridad ritual.

“Mucha gente asocia el rito con la danza sobre las brazas vivas, lo cual no es correcto −prosigue Gueorgui− . Hay otros elementos que se han tenido en menos, pero que son una parte esencial del rito. En varias fuentes antiguas dice que la cuna del auténtico rito nestinar es la aldea de Kostí. Allí el rito fue más difundido y venerado. Yo mismo sentí la conexión con este rito hace 15 años, cuando perdí a mis dos abuelos en un periodo muy corto. Entonces me puse en contacto con los organizadores de la celebración en Kostí y fui allí.


Ni siquiera recuerdo bien qué me hizo entrar en las brasas, simplemente lo hice. Estoy agradecido a las personas que me revelaron partes de los secretos. Aprendí mucho de mis amigos del norte de Grecia, descendientes de emigrantes de Kostí y Brodílovo. Algunas cosas las he aprendido de mis familiares. Mi bisabuela ha sido nestinar y practicaba el rito, pero su hija y su nuera, a pesar de que estaban consagradas en el rito, no tuvieron la oportunidad de practicarlo por las prohibiciones. En los últimos años, voy invirtiendo mucho esfuerzo y recursos para restaurar al menos los elementos principales del rito; es algo que hacemos por nosotros mismos y no como una atracción. Cada uno tiene una misión. La mía es recolectar todos los objetos y utensilios usados en el rito para que el rito nestinar pueda retornar a su tierra, a Bulgaria”.

Gueorgui explica que este 3 de junio la fiesta en la aldea de Búlgari se organizará en un círculo muy reducido: sólo estarán presentes miembros de la comunidad. A causa de las restricciones, se vigilará para que no haya aglomeración de observadores, ya que esto entraña riesgos.

“Ha habido años en que en esta pequeña aldea se reunían entre 5.000 y 6.000 personas, y esto interfiere en el rito. Es por eso que los lugareños esta vez han decidido practicarlo en un grupo limitado. Hay que tener alta moral y esforzarse a desarrollarse espiritualmente, desear comprender el rito. Una de las cualidades que debe poseer quien se dedica al rito nestinar es la pureza del espíritu”.

Versión en español de Hristina Táseva
Fotos: cortesía de Gueorgui Ilíev
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