Podcast en español
Tamano del texto
Radio Nacional de Bulgaria © 2024 Todos los derechos reservados

A pesar de los altos precios, los búlgaros no desisten de preparar encurtidos

Foto: BGNES

El otoño suele ser la mejor temporada para conservar hortalizas para el invierno. Es entonces cuando abundan y sus precios son más asequibles. En Bulgaria, la tradición de preparar encurtidos cobra especial actualidad ahora, cuando todos hablan de la incertidumbre y lanzan advertencias del duro invierno que se espera. A los búlgaros no les gustan nada las sorpresas y siempre buscan ahorrar algo para los días difíciles. Desde finales de septiembre, los precios de los diferentes tipos de pimientos han ido subiendo, y los tomates para las conservas, que el año pasado no superaban un euro, ahora cuestan dos veces más. Las conservas de las tiendas, que se acercan con éxito a la producción casera, también vuelven a ser cada día más inasequibles para las familias medias, que a duras penas pagan los gastos del hogar.

Según la Comisión Estatal de Bolsas y Mercados de Materias Primas (DKSBT), el índice de precios de las mercados al por mayor ha subido un 31% sobre una base anual, pero esto no impide que los búlgaros a preparar provisiones para el invierno, aunque en menores cantidades. Si hace años los encurtidos se preparaban según recetas familiares para diversificar la comida de invierno, ahora son un medio de supervivencia en el caos económico y político de Bulgaria.

Los vecinos de Sofía, que en los últimos años han disfrutado de la abundancia ofrecida en los llamados mercados de granjeros, por productores emprendedores, ahora también se animan a preparar conservas para el invierno.

Entre las especialidades otoñales más populares están los pimientos rojos asados, las guindillas y, por supuesto, el encurtido del rey (tsarska turshía). Este último, con sus crujientes zanahorias, pimientos gordos, apio y coliflor, combina toda una serie de probióticos, prebióticos y vitaminas, una defensa segura contra las cepas de los virus que últimamente están “de moda”. En lo que se refiere a la energía eléctrica, la preparación de los encurtidos cuesta menos. Las delicias de hortalizas como la lútenitsa búlgara, que requieren más esfuerzo, vuelven a ser cada vez menos rentables para la producción doméstica, a menos que se cocinen en una vieja estufa de leña en algún pueblo.

Por otro lado, debido a la abundancia de frutas y verduras durante todo el año, en la mesa búlgara están presentes cada vez más ensaladas frescas y por esta razón los anfitriones preparan las provisiones de invierno en menor cantidad. Este año, sin embargo, alrededor del 80-90% de los productores de hortalizas de invernadero del país no han plantado sus productos de invierno. Como motivo para esto señalan el precio del gas, los pellets y la electricidad, que han subido entre tres y cuatro veces y nadie sabe si seguirán subiendo. Para evitar posibles quiebras y pérdidas de producción, esta vez los granjeros han optado por evitar el riesgo.

El búlgaro, que poco a poco va olvidando el sabor de las hortalizas nacionales, se verá obligado, si se lo permiten los ingresos, a comprar tomates de Turquía y Grecia, y de Serbia y Macedonia del Norte, el análogo de la lútenitsa que se preparaba en casa.

Versión al español de Hristina Táseva

Fotos: BGNES, archivo BNR

Más de la sección

El pueblo de Kushla

El pueblo rodopiano de Kushla, el reino del mumio

Perdido entre los Ródopes orientales, a tan sólo 100 metros de la frontera búlgara con Grecia, se encuentra el pueblo de Kushla. No hace mucho, en los años 70, su población contaba más de 300 personas pero hoy viven allí apenas 22 jubilados, tal como..

Publicado el 31/01/24 14:00

“Cartas de la guerra”, con destinatario Bulgaria

Pronto, menos de un mes, se cumplirán dos años desde aquella mañana de febrero de 2022 que cambió la vida de las personas en Europa y más allá del Viejo Continente. La escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania, que había comenzado en 2014, obligó a..

Publicado el 29/01/24 16:23

De visita a los búlgaros en Golloborde en Albania

A 160 kilómetros de la capital albanesa Tirana y a unos 10 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Debar, en Macedonia del Norte, se encuentran las aldeas de los búlgaros de la región histórico-geográfica de Golloborde. Las aldeas están dentro de las..

Publicado el 26/01/24 19:20