El primer tranvía de Sofía: el prodigio con el que comenzó el siglo XX búlgaro

La luz de las calles y casas con electricidad iluminan el camino en el siglo XX en Sofía, la joven capital búlgara. Pero el nuevo siglo está marcado por otro hito: el primer tranvía circulando sobre los rieles.

La palabra “prodigio" en referencia a un buen tranvía antiguo puede sonar irónica en el contexto de la tecnología actual. Pero hay que tener en cuenta que Sofía, que hasta 1878 fue un centro regional del Imperio Otomano feudal, estaba muy rezagada en cuanto a tecnología con respecto a las grandes ciudades occidentales. Por ejemplo, la electricidad llegó a la capital búlgara en 1900, 18 años después de que Thomas Edison electrificara parte de Nueva York. El rápido desarrollo de Bulgaria fue una ventaja de su revolución democrática, que llegó con la Liberación en 1878.

"Ayer, los residentes de Sofía fueron espectadores de un fenómeno de progreso mundial nuevo para ellos: el primer tranvía recorrió casi toda la calle Vitosha (el actual bulevar Vitosha)”. Así describe un periódico de principios del siglo XX el prodigio de la técnica que tuvo lugar el 1 de enero de 1901. El primer tranvía iba de la estación al centro de la capital, deteniéndose a la señal de los pasajeros, y el billete costaba lo mismo que una cerveza. Había compartimentos de primera y segunda clase: la élite de la ciudad viajaba en un compartimento con cortinas y con decoración en ventanas y asientos, y el pueblo llano se sentaba en bancos de madera. 

Al principio, la gente miraba con extrañeza los tranvías porque de repente apareció un medio de transporte eléctrico y que se movía solo, sin tracción animal, explica Viktor Chaushev, de la asociación “Infraestructura y Transporte Urbano”. Incluso al principio, tenían miedo de subirse y esperaban que otros lo hicieran primero. Y el escritor Iván Vazov describe cómo los ricos daban unos céntimos a niños de las familias más pobres para que subieran a ver si era seguro.



La aparición de los tranvías se debe al alcalde Dimitar Petkov, que durante su mandato (1888-1893) sentó la base de los primeros planes para la electrificación de la capital y de las primeras concesiones. Más tarde, desde finales de 1898, la compañía belga “Tranvías Eléctricos” logró construir en dos años 25 kilómetros de vía consistentes en raíles individuales.

Un hecho interesante es que las concesiones de ese entonces fueron el resultado de acalorados debates en el municipio, especialmente porque en ese caso había muchos candidatos y, por supuesto, chanchulleros, prosigue Viktor Chaushev. Los archivos estatales conservan evidencias de concesiones, interesantes discursos, acusaciones de cabildeo y corrupción. Pero al final todo salió bien, porque los resultados fueron visibles en poco tiempo y gracias a los tranvías Sofía empezó a parecer una verdadera capital europea.

Los tranvías búlgaros comenzaron a construirse en los años 30, siguiendo el modelo importado de Alemania. Los mejores se produjeron después de la Segunda Guerra Mundial, y luego aparecieron motores de nuevo diseño, pero técnicamente lejos de los logros del mundo, afirma Victor Chaushev. Actualmente no tenemos producción y todo el parque de tranvías es de importación, lo que implica distintas calidades, modelos y colores.

Es una cuestión de percepción, dijo Victor Chaushev. El problema es que no se hace ningún esfuerzo para que los tranvías sean todos del mismo diseño y color y reducir el impacto visual negativo en el entorno urbano. Pero, por otro lado, tener tantas locomotoras es un buen requisito previo para tener un variado parque histórico de tranvías con el tiempo. Contar con un museo de transporte interesante añadirá un gran valor al servicio turístico que ofrece Sofía.

Un eventual museo conservaría ejemplares históricos que actualmente se están oxidando. Pero incluso con el siglo que lleva activo, el tranvía no ha agotado su papel.

El problema es que este servicio no se ha modernizado, dice Viktor Chaushev. Los tranvías pueden transportar a casi tantos pasajeros como el metro, en rutas de tranvía separadas, lo cual se puede ver en la República Checa o Alemania, por ejemplo. Sofía tiene muchos lugares donde es necesario desarrollar el transporte en tranvía, que sería mucho más barato que construir líneas de metro. Los tranvías aumentarán significativamente los usuarios del transporte público y reducirán en gran medida el tráfico de la ciudad, porque el metro no puede llegar a todas partes.

Versión en español por Marta Ros

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